Activismo

El pasado 4 de Octubre mi querido Malcolm Gladwell publicaba en el New Yorker un artículo titulado “Small Change. Why the revolution will not be tweeted.“  Y se lió parda.

Os recomiendo su lectura, pero en resumen, Gladwell compara en un su artículo el activismo digital de nuestros días con las campañas por los derechos civiles  de las personas negras en EEUU en los años 60.  Su conclusión: a pesar del entusiasmo que genera, el activismo de las redes sociales se basa en lazos débiles entre las personas, requiere poco esfuerzo y poco compromiso y por tanto no puede provocar la verdadera “revolución”  que provoca el activismo de “alto riesgo” que implica un mayor esfuerzo y compromiso.

Creo que tanto Gladwell como yo somos demasiado viejos para hablar de esto. Nosotros no somos nativos digitales, y teniendo un hermano que sí lo es, os garantizo que las maneras de relacionarse, y la fortaleza de esas relaciones, son mucho mayores de lo que yo puedo concebir.

Creo que nadie es tan ingenuo como para pensar que Facebook o Twitter por sí solos no van a conseguir cambios políticos revolucionarios, ello no significa que los cambios políticos no se vean afectado por estas redes. A los pocos días de leer este artículo, y las decenas de reacciones airadas que inspiró, me encontré con la noticia de que GAP retiraba su nuevo logo ante la presión de las redes sociales.

Algo fundamental para mí es que las redes permiten aumentar la participación, y democratizar el activismo. Exigen menos esfuerzo, sí, pero seamos realistas:  las personas que tienen la valentía para arriesgar su integridad física o su vida por sus creencias son una minoría. Y no pasa nada, es muy respetable. No todo el mundo quiere ser un héroe, y no todo el mundo tiene que serlo, pero todo el mundo puede aportar su granito para cambiar las cosas. Aunque sea haciendo un click.

Se lo digo yo, que trabajo en un sector donde el apoyo ciudadano, con una firma, una foto, una carta, es el que nos permite conseguir cambios en las vidas de las personas cada día.

httpv://www.youtube.com/watch?v=CLbdPd5ffwc

Mis valientes

Las Cámaras están agitadas, hace tiempo que no veía tantas noticias en las que los protagonistas fuesen el Congreso y el Senado. Creo que es bueno que las discusiones de los que al fin y al cabo nos representan estén en el dominio público. Así puedo escribir posts como este.

Pues bien, nuestras Señorías han estado entretenidas estos días en un tema crucial para la situación de España: el uso del burka. El Senado aprobó el miércoles, con el apoyo de CiU, UPN y PP,  una moción que insta al Ejecutivo a “realizar las reformas legales y reglamentarias necesarias para prohibir el uso en espacios o acontecimientos públicos que no tengan una finalidad estrictamente religiosa de vestimentas o accesorios en el atuendo que  provoquen que el rostro quede completamente cubierto“. Tal cual. Ni más ni menos. Supongo que tendremos que considerar el carnaval como un acontecimiento público de finalidad estrictamente religiosa, o prepárense los cowboys con pañuelo, los médicos con mascarilla, los fantasmas y otros impresentables que osen cubrir su rsotro con accesorios.  En fin.

A lo que voy no es a eso. Es a que sobre este tema, que a mi entender no es urgente, y esta moción – que no soluciona ni de lejos el problema de la opresión de algunas mujeres musulmanas- los partidos se han posicionado. A favor o en contra.

Sólo un día antes el Congreso de los Diputados convalidaba el decreto sobre la polémica reforma laboral. Se supone que es un tema muy relevante para los ciudadanos, trabajadores en nuestra mayoría. Pero, ay, aquí si que no tenemos posición: el vergonzoso resultado es de 167 votos a favor, 8 en contra, y 173 abstenciones. Así que sobre los derechos de los trabajadores, ni PP, ni CiU, ni PNV, ni CC, ni UPN, ni UPyD tienen posición. Valientes.

Sí, sí, es el juego político. Pero permítanme que me parezca vergonzoso.

Infieles

Mi silencio de estas últimas semanas se debe a dos cosas: una, mi ordenador ha muerto, y me cuesta mucho ser infiel. Y dos, necesitaba digerir todo lo que está pasando, porque han sido semanas pésimas para las personas que creemos en la justicia, incluida la social. Pero aquí estoy de nuevo.

Siento como si algo se estuviese desmoronando, algo importante.  Y a veces tengo las mismas tentaciones de Garzón, y pienso en huir a La Haya, o a Roma, o a Vladivostok, pero después me doy cuenta de que no se puede huir de una misma, y que en Holanda la extrema derecha se desboca, en Italia la corrupción es la pasta nuestra de cada día, y en Rusia los derechos humanos son frágiles como la poesía. Vaya donde vaya, la sensación de injusticia me perseguiría. Así que me quedo aquí, que al menos nos quedan las cañas.

Los recortes anunciados por Zapatero hace unos días han sido la puntilla para un país ávido de esperanza y seguridad. La han cagado a lo grande, en el qué y en el cómo. No se puede recortar el gasto social si te llamas Socialista, no se puede ir a por los más pobres si te llamas Obrero. No se puede ceder ante la amenaza de ese eufemismo llamado mercado, ese mercado que el día anterior a los recortes se embolsaba una pasta con las  subidas espectaculares de la bolsa. El mercado nos ha metido en esto, y ese mercado, que tiene nombres y apellidos, y muchas siglas, debe pagar para sacarnos.  Ni siquiera tuvieron la delicadeza de hacer un guiño popular, un gesto educado, como una subida mínima a las SICAV, una tasa a la banca, algo. No. Fueron tan implacables e insensibles como improvisados.

Los amigos latinoamericanos se ríen, con razón, de que ahora nosotros estemos recibiendo con la boca abierta la medicina que tanto daño les hizo a ellos: el ajuste estructural. Este ha sido el primer recorte, pero como les pasó a ellos, habrá más. Y todo indica que pagaremos los mismos.

En fin, que algo se desmorona y queda poco a donde agarrarse. Los sindicatos calientan pero no queman, lo poco que queda izquierda parece estar durmiendo el sueño de los justos, el tabaco lo quiero dejar. Sólo nos quedamos nosotros mismos, los que creemos que hay otras soluciones: que se puede prescindir de los coches oficiales, dejar de comprar misiles y probarlos en Sudáfrica, eliminar las exenciones a las loterías, o crear un nuevo impuesto a la banca y a las transacciones financieras.

En algo sí somos iguales ellos y yo, unos infieles a sus principios y otras a nuestro PC.

Volcán vs avión

Me lo estaba preguntando el otro día: ¿cuánto se habrán reducido las emisiones de CO2 con los aviones en tierra cuatro días? Mi compañero José Antonio me ha dado hoy la respuesta: mucho.

Usando las estimaciones más bajas, estos días los aviones han dejado de emitir 206.465 Toneladas métricas de CO2 por día. El volcán de nombre impronunciable emite 150.000. Conclusión: cada día se estaban reduciendo 56.465 Toneladas métricas. Todos los datos en http://bit.ly/planevolcano

Cierto, a esto deberíamos sumarle el CO2 emitido por los autobuses y coches extra que esta mini-crisis ha provocado, y entonces no sé qué sería peor. Pero en cualquier caso, un dato curioso.

Y si alguien más quiere contribuir al estudio, podéis dejar vuestros científicos comentarios aquí.

Robin Hood en Madrid

Hace unas semanas compartía con vosotros el regreso de Robin Hood a nuestras vidas. Pues tras su paso por Londres y Bruselas, hoy por fin ha venido a España. El motivo: pedirle a los Ministros de Economía y Finanzas de la UE, reunidos en Madrid, la aprobación de un impuesto sobre transacciones financieras, que además de castigar la especulación serviría para recaudar miles de millones de euros para luchar contra la pobreza.

En estos últimos meses hemos oído muchos argumentos a favor y en contra: economistas como Jeffrey Sachs o Stiglitz han defendido la necesidad de este impuesto; los ministerios de economía de muchos países y los lobbies bancarios hablan de una excesiva complejidad técnica para su puesta en práctica, y prefieren la idea de Obama: una pequeña tasa a la banca para crear un fondo de garantía que sirva para volver a rescatar a la banca si ocurre otra crisis financiera.

Yo creo que, como casi todo, es una cuestión de voluntad política. Su puesta en práctica puede ser difícil, pero en peores nos hemos visto. Y para movilizar esa voluntad política  y pedir una tasa sobre transacciones financieras para luchar contra la pobreza se están multiplicando las campañas: en Italia ; en Alemania; en Australia, y pronto en Francia y esperemos que también en España.

Por el momento, os dejo con este nuevo vídeo de la campaña británica protagonizado por el fantástico Ben Kingsley:

La retórica del hambre

Hoy en día somos 6.000 millones de personitas en el mundo, y más de 1.000 de ellas pasan hambre. No el hambre que me entra a mi a las doce y media, sino Hambre de verdad: una ingesta de alimentos insuficiente para satisfacer sus necesidades de energía de forma continuada. El hambre que provoca desnutrición, enfermedades, incapacidad; el hambre que perpetúa la pobreza y el subdesarrollo. Más de 1000 millones de personas e, ironía, la mayoría son agricultores y agricultoras, o eso intentan.

Porque el problema no es que no haya alimentos, el problema suele ser que la gente no puede permitírselos.

¿Por qué esta situación? Gran pregunta. Algunos datos para que podáis montaros vuestra propia respuesta:

- Si en los años 80 la ayuda internacional a la agricultura de los países en desarrollo rondaba los 20.000 millones de dólares (un 18% de la ayuda al desarrollo), en el año 2008 había caído hasta los 4500 millones, un 3,6% de la ayuda al desarrollo (!).

- En ese mismo año 2008, los países ricos de la OCDE invirtieron 376.000 millones de dólares para apoyar su propia agricultura. 83 veces más. (!!)

- En Guatemala -donde uno de cada dos niños sufre desnutrición crónica (!!!)- el 2% de los productores acaparan el 57% de la tierra cultivable.

- Los acuerdos comerciales que EEUU y ahora Europa promueven con los países en desarrollo promueven la desaparición de los aranceles para poder inundar a esos países con nuestros productos agrícolas simpáticamente subvencionados. Para más inri, recientemente la señora Espinosa, compatriota gallega y flamante ministra de agricultura,  propuso tras el reciente terremoto enviar a Haití los excedentes de producción agrícola europea. Antes del terremoto, el 90% de la población rural de Haití vivía con menos de dos dólares al día, y dependía de la agricultura de subsistencia para sobrevivir. Y en lugar de ayudarles a mejorar su productividad y desarrollar su campo, les damos nuestras sobras.

Según calculan los sabios de la FAO, en el año 2050 las personitas seremos 9.000 millones (!!!!) y para poder alimentarnos es necesario que la producción actual de alimentos crezca en un 70% (!!!!!). Para ello, y simplificando, hay dos maneras: bien permitimos a nuestras multinacionales que adquieran grandes extensiones de terreno en países del Sur, desplazando a los campesinos y quitándoles sus medios de vida, bien apoyamos en serio el desarrollo rural y la productividad de los países del Sur y acabamos con su hambre y la nuestra. Tú eliges.

NOTA:Hay muchos datos más, y muchas más ideas para acabar con el hambre. Podeis encontrarlas, entre otros, en el comprensible y riguroso informe escrito por mi compañera Arantxa de Intermón Oxfam: La cooperación española en la lucha contra el hambre. Un análisis de la ayuda hacia la agricultura, el desarrollo rural y la seguridad alimentaria” en el que se basa gran parte de este post.

La novia de la muerte

La semana pasada el prestigioso instituto de investigación para la Paz de Estocolomo (SIPRI) publicaba un informe sobre el comercio internacional de armas entre 2005 y 2009. Pocas sorpresas para los que llevamos años metidos en esto, pero algunos datos curiosos para quien no conozca el tema:

- ¿Los mayores exportadores de armas? 4 de los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad: EEUU, Rusia, Francia y el Reino Unido.

- Top 5 de los compradores de armas: China, India, Corea del Sur, los Emiratos Árabes Unidos (!!) y… Grecia. Sí, sí, la misma Grecia a la que hay que rescatar de la crisis ahora. Parece que les gustan los aviones de combate: entre otras cosas se han comprado, entre otras cosas, 26 F-16 estadounidenses y 25 Mirage franceses.

- ¿Y España? Manteniendo el tipo, sí señor. El SEXTO exportador mundial de armas -en 1996 eramos el 16º. Ya era hora de que estuviésemos en los alto de alguna lista, hombre.

Y los datos del SIPRI sólo incluyen armamento pesado. Si le echasen un vistazo a las armas ligeras y la munición, seríamos aún mejores. De hecho en 2006 tuvimos el honor de ser el primer exportador de munición a África subsahariana.

¿Saben ustedes que una empresa española, con sede en el País Vasco, exporta -con autorización del gobierno- cerca de 10 millones de euros en “cartuchos de caza y tiro deportivo” a Ghana cada año? Me imagino que eso deben ser muchos cartuchos. Los 23 millones de habitantes de Ghana deben ser unos fenómenos cazando.  Eso o alguien cree que somos muy tontos.

Si quieren saber más, el último informe de Amnistía, Fundació per la Pau, Greenpeace e Intermón Oxfam lo cuenta todo, todo.

Toma Moreno

Leo en la portada de elpais.com: “El Fiscal acusa a Matas de recibir sobornos de José Luis Moreno”. Si Doña Rogelia levantara la cabeza…

En fin. Día a día surgen nuevos casos de corrupción rampante, del Malaya al Gürtel, de Santa Coloma al Palma Arena. La lista es interminable, y hay muchos más, sólo tienes que hablar con un funcionario de casi cualquier Diputación provincial.

Por eso me molestan tanto los ataques gratuitos a la ayuda al desarrollo, que arrecian en estos tiempos de crisis. Argumentos del tipo “es que en África son todos unos corruptos”, o “las ONG sólo sirven para recibir subvenciones y viajar gratis” los  he visto repetidos en diferentes versiones en los comentarios en medios digitales a artículos sobre el tema.

Mi recomendación es clásica y bíblica, y tiene que ver con una viga y una paja. Y con saber de lo que se habla.

Objetifícate

¿Por qué tiene esa forma tu pelador de patatas? ¿Qué pasa cuando un diseñador pasea por una playa remota y paradisíaca y se encuentra en la arena con el cepillo de dientes que su empresa creó hace tan sólo unos meses?  Si la vida media de un producto de alta tecnología es de 11 meses ¿por qué se construyen como si fuesen a durar toda la vida?

Objectified habla de todo esto y de mucho más.

Incluso encuentro respuesta a una de las preguntas que me han obsesionado muchas veces ¿cómo puede hacerse compatible el diseño con un consumo más responsable? Pues diseñando cosas que sigan siendo atractivas en el tiempo, que se vuelvan mejor con el uso. Yo todavía tengo la Olivetti de mi abuelo. Y su radio.

Algunos datos son escalofriantes: los diseñadores pasan la mayor parte de su tiempo diseñando productos y servicios para el 10% de la población mundial. De esta reflexión surgen iniciativas como la Base de la Pirámide, o Next Billion que pretenden -es demasiado pronto para saber si funcionará-  involucrar al sector privado en la lucha contra la pobreza, de forma que sirva e integre a los 4.000 millones de personas que viven con menos de 8 dólares al día, quienes constituyen la llamada base de la pirámide económica.

Entre las conclusiones: el buen diseño es aquel que es invisible, estético, responde a las necesidades del ser humano, y es sostenible. Y éste último es el mayor reto al que se enfrenta el diseño de nuestros días . La sostenibilidad no es fácil: no se trata sólo de utilizar materiales reciclados, sino de repensar toda la cadena de producción y el ciclo de vida del producto, introducir en la ecuación qué pasará con ese producto después de su uso. De aquí nacen iniciativas tan fascinantes como IDEO, una consultora global de diseño e innovación, que impulsa proyectos tan originales y atractivos como el “Living climate change video challenge” o sus proyectos de  diseño para la innovación social como Aquaduct, la bici que purifica el agua. Si antes querías trabajar en Google, ahora querrás trabajar aquí.

Objectified me ha descubierto todo esto y mucho más. Una mirada fascinante y sostenible a las cosas que nos rodean. Si eres un fan de Apple, si Muji te vuelve loco, en definitiva si te gusta el diseño, no puedes perderte este documental.

Por cierto, no me quedó otra que bajarme la peli, porque es mucho más sostenible que pedir el DVD a EEUU ;)

Gracias a mi hermano por compartir este secreto conmigo

Con cara de tontos

Cuando me encontré con estosololoarreglamosentretodos.org me gustó, mucho. Optimismo. Inspiración. Ideas. Soluciones. Yo también estoy harta de la crisis, y trabajando en una ONG sé que hay muchos y muchas pasándolo mil veces peor que nosotros en Sudán, Somalia, Guatemala, Haití y tantos otros sitios.

Después empecé a encontrar cosas raras para una web de tan buen rollito, tipo: “Este vídeo no puede ser copiado ni reproducido fuera de esta web.”

Me pregunté: ¿quienes serán? Pero en el “Quienes somos” no encontré lo que buscaba. Sonaba raro. La Voz de Galicia me lo descubrió: el Consejo Superior de Cámaras de Comercio y las 20 principales empresas del Ibex35, a través de algo llamado la “Fundación Confianza“. Entre esas empresas, nombres que nos sonarán a todos: BBVA, Caja Madrid, Endesa, Iberdrola, la Caixa, el Santander

Tiene narices, por no decir otra cosa. Los bancos. Ésos que crearon este embrollo, por su afán de lucro sin medida. Ésos que fueron muy rápidos en recibir el dinero de nuestros impuestos – esos impuestos que ellos intentan evadir en la medida de lo posible- en forma de ayudas “de rescate”, y que después se lo guardaron en el bolsillo y dejaron a las PYMES sin crédito y echando el cierre. Ésos que no tienen piedad en embargar tu casa. Ésos. Ésos nos piden que los ciudadanos terminemos con la crisis. En fin.

Pero esto no es todo, amigos. El proyecto contará con una ayuda de “la Administración” de 600.000 Euritos. Yes, como lo oyen. Y tú y yo aquí, con cara de tontos.

Si son tan enrollados, yo les pido que apoyen públicamente la Tasa Tobin, ese impuesto para gravar las transacciones financieras especulativas. A ver si para eso hay huevos.

Por cierto, que a pesar de todo, la idea es excelente, y la web también. Pena que Jaime no se haya buscado otros apoyos…