Identifíquese

 

Adivinen dónde está hecha esta foto. ¿Guatemala? Podría ser. ¿Colombia? Frío, frío. ¿Honduras? No, más cerca. Es aquí al lado, en Aluche, o en Lavapies.

Reconozco que la primera vez que oí lo de las “brigadas vecinales de observación” me temblaron las carnes. El nombre me traía a la mente a esos grupos de ciudadanos bastante sonados y bien armados que habitan en algunas comunidades blancas de EEUU para proteger a sus congéneres y su raza. Me equivocaba de pleno. Las brigadas vecinales de observación de derechos humanos no dan miedo. Son grupos están formados por personas procedentes de diferentes colectivos y asociaciones de barrio de Madrid, y se organizan para rechazar las redadas masivas  contra las personas inmigrantes que, como bien documenta el fotógrafo Edu León, son el pan nuestro de cada día.

No llevan pistolas, sino un chaleco bien naranja, boli y libreta. A mi me gustan, porque aprovechan sus papeles para hacer sentir menos miedo a los que no los tienen. Porque altruistamente hacen lo que debería estar haciendo el Estado, si fuese ético:  recuerdan a las personas inmigrantes sus derechos, y a la policía sus limitaciones.

Y algo deben estar haciendo bien, porque –como en Guatemala y Colombia y otros lugares de cuyo nombre no quiero acordarme- las autoridades los consideran incómodos y están intentando sacárselos de en medio via multazos de la Delegación del Gobierno de Madrid: 301 euros, más o menos la misma cantidad que les cae a las personas inmigrantes que no llevan la documentación encima. Y no es sólo en Madrid, en Valencia pasan cosas parecidas.

Ojo, lo de las redadas no lo digo yo, ni unos cuantos locos de izquierdas: lo ha dicho la ONU, y varias veces.  La última, hace tan sólo unas semanas, cuando el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Naciones Unidas pidió a España que acabe con los controles de identificación basados en “perfiles étnicos y raciales” que, en la práctica, se traducen en “detenciones indiscriminadas” y “restricción de derechos” de los extranjeros. Blanco y en botella.

Pero la ONU ya había avisado en julio de 2009, cuando el Comité de Derechos Humanos condenó a España y le recordó al gobierno y  al Tribunal Constitucional que la raza no debe ser usada como indicio de posible situación ilegal en los controles de identidad. Y todo gracias a una sola persona, Rosalind Williams, a la que acabo de añadir a mi lista de mujeres valientes. Rosalind es una mujer española que nació en Nueva Orleans y lleva más de 40 años en España. Un día de la Constitución –qué ironía- cuando iba con su marido y su hijo por la estación de tren de Valladolid, un policía de paisano le pidió que se identificase. Así, sin más, y sólo a ella. Porque resulta que Rosalind es negra, y el policía  tenía instrucciones de identificar a “gente como ella”. Esto fue en 1992, pero parece que ciertas cosas no cambian nunca.

Y a todo esto leo – en La Razón nada menos- que según decenas de expertos reunidos por la Fundación Ortega-Marañón será necesaria una segunda oleada de inmigración en España hacia el año 2015 para cubrir la mano de obra que los españoles no pueden proporcionar.

Si es que somos imbéciles.

Edu León-Redada en Pacífico

En eso estamos

 

Yo tendría unos 12 años, él 71. Yo estaba ávida de saber más de la vida, y él me regaló una sonrisa etrusca llena de experiencias. Leyéndolo sentí por primera vez ternura por alguien. Después vendrían viejas sirenas y amantes lesbianos, y hacía años  que no pensaba en él hasta que le ví hoy en el telediario, entrevistado, claro, por Carlos del Amor.

Aquí seguimos, yo con 34, él con 93, y resulta que nos parecemos más que nunca. Hoy, tras entregarle la Medalla del Orden de las Artes y las Letras Ha Hablado, así, con mayúscula.Como a mí, le indigna la indiferencia, y “en los dirigentes” -ojo al matiz, es muy relevante – no soporta “la ignorancia y la soberbia”. Dice que saldremos de esta crisis como de otras, pero que pagarán los de siempre. No tiene miedo a decir que el sistema está derrumbado, y que Europa es una ruina; que en esta sociedad de mercado todo se convierte en mercancía, hasta el hombre. Y que habrá más revueltas, más violencia, algo inevitable en un mundo en el que el 20% de la población despilfarra y destroza el 80 % de los bienes. Y no es palabra -sólo- de escritor, aquí el señor es un avezado economista.

Él solo quiere seguir creciendo y ser una persona decente . “En eso estamos”- dice. En eso estamos, digo.

Lo único que me da rabia es que haya sido la Ministra González-Sinde la que se lo ha entregado. Ella no le merece. No le merecemos.

Valió la pena

 

 

Todas las mañanas en Tribunal cojo el 20minutos y me lo voy leyendo mientras camino a paso firme y ligero hasta la oficina, poniendo en peligro la vida de los peatones y peatonas que se cruzan por mi camino.
Normalmente llego a la oficina sin novedad. Pero esta mañana leí algo que me hizo frenar y pararme delante del kiosko de San Bernardo. No era un titular, era un pequeño entrecomillado en un cuadro en medio de una noticia breve, en la parte baja de la página: las palabras del hermano de una de las cooperantes de Médicos del Mundo que murió asesinada en el año 1997 Ruanda.

Josep Maria, hermano de Flors Sirera, cree que si su hermana hubiera viajado hoy a Ruanda estaría viva. Pero ahora viene el meollo: ¿Por qué? – le preguntan. Porque “el mundo ha cambiado, es más transparente“. Opina que hoy los autores del crimen se lo hubieran pensado dos veces antes de actuar porque “no puedes hacer lo que quieras en tu casa, porque luego vas fuera y te señalan, la situación es distinta“.

Distinta.

Distinta.

La Justicia Internacional. Ese es el cambio al que se refiere Josep Maria. Los Tribunales Internacionales para la antigua Yugoslavia y Ruanda, la Corte Penal Internacional, la Jurisdicción Universal que impulsó Garzón y se cargaron vergonzosa y secretamente PSOE y PP hace 2 años. Todas esas cosas, o algunas de ellas, o parte de cada una -quién sabe- han creado al menos la sensación de que ya no puedes hacer lo que te dé la gana. Y estos cambios que se han debido en gran parte a las denuncias de las atrocidades por parte de ONGs como aquella para la que trabajaba Flors; al trabajo incansable de Amnistía Internacional, la Coalición por una Corte Penal Internacional, y tantas otras personas y organizaciones. Personas que trabajamos en estas cosas -que diría mi madre- y que a veces nos desmotivamos, que a veces no sabemos si lo que estamos haciendo sirve para algo, si al final conseguiremos cambiar alguna cosa. Y esta mañana en el 20minutos he encontrado la respuesta: sí,  mientras haya una sola persona que crea que las cosas ahora son distintas, y ya “no puedes hacer lo que quieras en tu casa”.  Josep Maria, gracias.

Así que hoy, con retraso, les dedico este post y el día de la mujer a Flors y todas las mujeres valientes que se dejaron y se dejan la piel y la vida cada día por un poquito más de justicia.  Ya veis que sí vale la pena, a pesar de Libia, a pesar de todo.

Talkin´bout a revolution

Los de mi generación saben de donde viene el título de este post. ¿Cuántas veces habré oido esta canción? ¿Cuántas veces la habéis tocado con la guitarra?

En estas semanas de revoluciones twiteadas la canción se me viene a la cabeza una y otra vez. ¿Será verdad que finally the tables are starting to turn?

Esta mañana el desayuno se me ha atragantado con los sueldos de los consejeros de las empresas del IBEX35. Pero he decidido que no van a amargarme el día. Si en Libia en este momento hay miles de personas arriesgando su vida por la libertad, yo quiero poner un granito de arena y dedicar mi post de hoy a las revoluciones. Ya he hablado alguna vez aquí de las del mundo árabe, y hoy quiero hablar de otras más modestas pero igual de importantes, que han tenido lugar en países como el nuestro.

En Islandia, ese país del que nadie sabía nada hasta que estallaron la crisis y un volcán, hicieron lo todo el mundo debería haber hecho: negarse a que el presupuesto público pagase la sinvergüencería de los bancos, tumbar al gobierno y perseguir judicialmente a los banqueros culpables del desastre. Y por si fuera poco,  se han embarcado en un proceso de reforma constitucional con una Asamblea Constituyente formada por 31 ciudadanos corrientes, elegidos en las urnas. Ya lo contó muy bien Nacho Escolar hace algunas semanas.

El segundo caso es de Madison, Wisconsin, una preciosa ciudad en la que estuve el pasado verano en nuestro roadtrip americano. Resulta que el gobernador del estado cree que para reducir el déficit público de 137 millones de dólares no hay nada mejor  que cargarse el derecho de negociación colectiva de los sindicatos y los beneficios de los empleados estatales. Al día siguiente, cientos de estudiantes de secundaria ocuparon el Capitolio para solidarizarse con sus profesores y el resto de trabajadores estatales.  14 senadores demócratas se han escondido fuera del estado para evitar que haya quorum y la medida pueda votarse. Cuatro semanas después, la gente sigue protestando, y hasta Michael Moore se ha bajado a echar una mano. Os recomiendo su vídeo “America is not broke“. España tampoco está en bancarrota, no hay más que ver los sueldos de los amigos consejeros.

La canción termina así: poor people are gonna raise up and get their share. Poor people are gonna raise up and take what’s theirsInsha’Allah, Tracy.

 

httpv://www.youtube.com/watch?v=7rZbvi6Tj6E

Aprenda, Ministra

El discurso de Alex de la Iglesia en la Gala de los Goya. No necesita comentarios.

Buenas noches.

El día de hoy ha llegado porque hace 25 años, doce profesionales de nuestro cine, en medio de una crisis tan grave como la nuestra, caminaron JUNTOS a pesar de sus diferencias. Quiero empezar este discurso felicitando a los fundadores de la Academia.

No sólo ellos, sino todos los que me han precedido en esta institución, vicepresidentes, miembros de las juntas directivas y el conjunto de los académicos, nos han traído esta noche aquí, al Teatro Real, para celebrar el 25º aniversario de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas y la existencia misma de los premios Goya. A todos, muchísimas gracias.

PUEDE PARECER que llegamos a este día separados, con puntos de vista diferentes en temas fundamentales. Es el resultado de la lucha de cada uno por sus convicciones. Y NADA MÁS. Porque en realidad, todos estamos en lo mismo, que es la defensa del cine. Quiero por ello felicitar y agradecer a todos los que estáis aquí, por caminar juntos en la diferencia, y hasta en la divergencia.

Hacemos mucho ruido, pero es que esta vez, hay muchas nueces. El choque de posturas es siempre aparatoso y tras él surge una nube de humo que impide ver con claridad. Pero la discusión no es en vano, no es frívola y no es precipitada.

No podemos olvidar lo más importante, el meollo del asunto. Somos parte de un Todo y no somos NADIE sin ese Todo. Una película no es película hasta que alguien se sienta delante y la ve. La esencia del cine se define por dos conceptos: una pantalla, y una gente que la disfruta. Sin público esto no tiene sentido. No podemos olvidar eso JAMÁS.

Dicen que he provocado una crisis. Crisis, en griego, significa “cambio”. Y el cambio es ACCION. Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado.

Hace 25 años, quienes se dedicaban a nuestro oficio jamás hubieran imaginado que algo llamado INTERNET revolucionaría el mercado del cine de esta forma y que el que se vieran o no nuestras películas no iba a ser sólo cuestión de llevar al público a las salas.

Intenet no es el futuro, como algunos creen. Internet es el presente. Internet es la manera de comunicarse, de compartir información, entretenimiento y cultura que utilizan cientos de millones de personas. Internet es parte de nuestras vidas y la nueva ventana que nos abre la mente al mundo. A los internautas no les gusta que les llamen así. Ellos son CIUDADANOS, son sencillamente gente, son nuestro PUBLICO.

Ese público que hemos perdido, no va al cine porque está delante de una pantalla de ordenador. Quiero decir claramente que NO TENEMOS MIEDO a internet, porque internet es, precisamente, la SALVACION de nuestro cine.

Sólo ganaremos al futuro SI SOMOS NOSOTROS LOS QUE CAMBIAMOS, los que innovamos, adelantándonos con propuestas imaginativas, creativas, aportando un NUEVO MODELO DE MERCADO que tenga en cuenta a TODOS los implicados: Autores, productores, distribuidores, exhibidores, páginas web, servidores, y usuarios. Se necesita una crisis, un cambio, para poder avanzar hacia un nueva manera de entender el negocio del cine.

Tenemos que pensar en nuestros derechos, por supuesto, pero no olvidar NUNCA nuestras OBLIGACIONES. Tenemos una RESPONSABILIDAD MORAL para con el público. No se nos puede olvidar algo esencial: hacemos cine porque los ciudadanos NOS PERMITEN hacerlo, y les debemos respeto, y agradecimiento.

Las películas de las que hablamos esta noche son la prueba de que en este país nos dejamos la piel trabajando. Sin embargo, el mismo esfuerzo o mayor hicieron tantas otras películas que NO HAN LLEGADO a los sobres de las candidaturas. Ellos tambien se merecen estar aqui, porque han trabajado igual de duro que nosotros.

Quiero despedirme en mi última gala como presidente, recordando a todos los candidatos a los Goya TAN SÓLO una cosa: qué más da ganar o perder si podemos hacer cine, TRABAJAR en lo que más nos gusta. No hay nada mejor que sentirse LIBRE creando, y compartir esa alegría con los demás. Somos cineastas, contamos historias, creamos mundos para que el espectador viva en ellos. Somos más de 30.000 personas que tienen la inmensa suerte de vivir fabricando sueños. Tenemos que estar a la altura del PRIVILEGIO que la sociedad nos ofrece.

Yo creo, con toda humildad, que si queremos que nos respeten, hay que respetar primero.

Y Por último, me gustaría contarle algo al próximo Presidente de la academia, que ya me cae bien, sea quien sea: estos han sido los dos años más felices de mi vida. He conocido gente maravillosa de todos los sectores de la industria. He visto los problemas desde puntos de vista NUEVOS para mí, lo que me ha enriquecido y me ha hecho mejor de lo que era. He comprobado que trabajar para los demás es una experiencia extraordinaria por muy duro que resulte en un principio, y sobre todo: han pasado 25 años MUY BUENOS, pero nos quedan muchos más, y seguro que serán MEJORES.

Buenas noches

Gota a gota

Photo by Ahmad Hammoud via Flickr (Creative Commons)

No voy a disculparme. Llevo varias semanas enganchada a Twitter en todos mis minutos libres, que han sido pocos. He estado completamente abducida por las revoluciones en Túnez, en Egipto, en Sudán, en Yemen… y tengo que agradecerle a @Dima_Khatib, @ArabRevolution , @AJEnglish y a tantos otros haberme tenido informada segundo a segundo de lo que estaba pasando, de lo que está pasando. Me apasionan las revoluciones, y ahora Twitter me apasiona también.

Pero hoy no quiero hablar de Twitter. Quiero hablar de unas gotas.

La primera gota se llama Mohamed, Mohamed Bouazizi. No era un líder sindical, no era un líder político, no era un guerrillero, ni un gurú religioso. Mohamed era un joven informático en paro de 26 años que vendía verduras para sobrevivir. Una persona nomás, como tú y como yo. Pero más desesperado, y más valiente. La llama que encendió Túnez, dice El País. La gota que colmó el vaso, digo yo.

Mohamed se quemó a lo bonzo e hizo rebosar el vaso, un vaso lleno de represión, de pobreza, de hartazgo, de abuso. No de presidentes, porque Túnez solo ha tenido dos en los últimos 55 años. Y yo que pensaba que el récord lo tenía Don Manuel en Galicia.

Pero hay más gotas: Khaled Mohammed Said, un empresario egipcio de 28 años a quien dos policías de paisano mataron el pasado 6 de junio, supuestamente para evitar que difundiese un vídeo en el que varios policías se repartían un alijo de drogas. Amnistía denunció el caso y el grupo  de Facebook “Todos somos Khaled Said” ya tiene más de 600.000 miembros.

Y Asma Mahfouz, con su vlog llamando a la movilización en la plaza Tahrir el 25 de Enero.  O Mohamed Abdel Rahman, el estudiante sudanés que murió en los enfrentamientos con la policíaen Jartum. Y podría seguir, y seguir, y seguir, y llenar este blog y otros 1.000 más con los nombres de las personas valientes que se han cansado de la desigualdad, de la pobreza, de la tiranía.

Los pesados de las ONGs llevamos años diciendo que las personas pueden cambiar el mundo, comentario que suele ser recibido con una sonrisilla irónica por nuestros padres, madres, amigos y otros incrédulos interlocutores. Pero parece que teníamos razón.

Os dejo con mi nueva ídolo, recién llegada a mi lista de mujeres valientes: Nawal El-Saadawi, egipcia, 80 tacos. “Yo no me voy a casa. (…) Tienen una estrategia, la de asustarnos, matarnos de hambre (…) Por favor, tenemos que seguir”.

httpv://www.youtube.com/watch?v=ZM1scxpmbWQ

Mohamed Bouazizi

Tengo una debilidad…

…tú lo sabes muy bien, él es Barack Obamaaaaaa. (NOTA: léase con la musiquilla correspondiente)

Así es, señores y señoras. No, no ha cerrado Guantánamo todavía. No, no es tan progre como prometía. Sí, ha hecho importantes concesiones a los republicanos. Pero a pesar de todo, me gusta. No, más aún, me encanta.

Acaba de terminar el discurso sobre el estado de la unión 2011, el discurso anual más importante del presidente de los EEUU. Lo he visto en el bar del hotel, con una cerveza y rodeada de americanos y americanas -un poco particulares porque están en una reunión estratégica sobre cambio climático -un fenómeno que mucha gente en este país pone en duda. Pero en fin, ahí estaba con mi cerveza, mis americanos, sintiéndome un poco personaje del Ala Oeste de la Casa Blanca -serie a la que estoy enganchadísima.

Y durante una hora he podido disfrutar de un político inspirador, como lo fue durante la campaña, y como no los tenemos en Europa. Escuchando algunas de sus frases lo que apetecía era cerrar los ojos y disfrutar, como cuando te comes un bombón belga. Sí, sí, sí, ha hecho concesiones a la agenda republicana, sin duda: congelación del gasto público durante los próximos 5 años, recortes, reducción de impuestos a las empresas… Obvio que tiene un Congreso republicano y le toca trabajar con él. Y lo reconoce: o trabajamos juntos, o no se podrá hacer nada.

Pero con un par, o dos, también ha dicho que no está dispuesto a volver a los días en que las compañías de seguros podían negar la cobertura alegando una enfermedad pre-existente. Esto que suena muy técnico lo explica muy bien Michael Moore en Sicko. Y habla largo y tendido sobre la importancia de la educación, la necesidad de invertir en ella y el necesario reconocimiento que debe hacer un país a los profesores. Y menciona sin miedo el cambio climático y la necesidad de “dejar de financiar la energía del pasado e invertir en la del futuro”, apostando por las energías limpias y renovables y retirando los subsidios a las compañías petrolíferas. Y menciona por primera vez en la historia de este discurso sobre el estado de la Unión la palabra “gay”, para recordar que ya nadie tendrá que dejar de servir al país que ama por razón de la persona que ama. Y habla de transparencia, y de garantizar que la ciudadanía tiene acceso a todos los datos relacionados con el gasto público. Y ha dicho bien claro que los EEUU apoyan al pueblo de Túnez y las aspiraciones democráticas de cualquier pueblo, como Sur Sudán. Y…en fin, podéis leerlo entero aquí.

Pero más allá de las medidas concretas es la inspiración que transmite lo que me tiene loca. Habla de valores como la perseverancia y la humildad, habla de principios, habla de los casos de personas de carne y hueso, habla del poder de los sueños, de las aspiraciones, de los ideales. Y eso nosotros no lo tenemos. No es nuestra cultura, vale, pero ¿y qué? Cambiemos nuestra cultura.

Y mientras lo hacemos, que lleva su tiempo,  cambiemos otras cosas. Por ejemplo, transformando nuestro debate sobre el Estado de la Nación -un muermo de infinitas horas que a nadie le importa, donde nuestros políticos se entretienen lanzándose pullitas- de forma que la ciudadanía pueda verlo, pueda interesarse. Hagamos de ese momento un examen público anual del presidente de turno. Retrasémoslo a una hora que la gente esté en sus casas. Televisémoslo en directo: es mucho más importante que el discursito navideño de Su Majestad.  Y obliguemos a nuestro Presidente, sea quien sea, y año tras año, a dar la cara, a contarnos qué va a hacer con nuestro dinero y la soberanía que le hemos prestado. Que responda.

Me voy a la cama, que me estoy poniendo romántica.

Sodoma y Gomorra

Me lo enseñó mi chica ayer y no daba crédito. Os cuento: el señor Bill O’Reilly, de Fox News, quien sabe por qué, decide contar a sus telespectadores la orgía de lujuria, corrupción y desenfreno que es Amsterdam, donde todos los drogadictos del mundo viven a sus anchas atemorizando a la población con sus crímenes. En fin.

Afortunadamente, alguien cuelga en youtube un video respondiendo al Sr. Reilly con algunos datos comparando el consumo de cannabis y la tada de asesinatos en EEUU y en Holanda. Adivinad donde ambas son más altas. La videorespuesta crea una polémica que lleva la noticia de vuelta a nuestro amigo O’Reilly. El resto os lo dejo a vosotros.

P.D. Sorry pero no lo tengo subtitulado.

Causas y efectos

Desesperación.

(De desesperar).

1. f. Pérdida total de la esperanza.

2. f. Alteración extrema del ánimo causada por cólera, despecho o enojo.

Maria me ha hecho un llamamiento para que vuelva, y vuelvo. Las últimas semanas han sido una locura, pero en estas vacaciones pretendo recuperar el tiempo perdido.

Desde la semana pasada le vengo dando vueltas a esta noticia: “Un albañil mata a sus dos jefes y a dos empleados bancarios en Olot”. Pere Puig era desde hace más de 20 años el albañil de confianza de la empresa construcción de la familia Tubert. Tenía 10 euros en su cuenta corriente, algunas deudas, la empresa le debía 2.000 euros y creía que podría perder su trabajo. Y fue demasiado. Planificó el asesinato de 6 personas, incluidos sus jefes y varios empleados de su banco. Armado de su escopeta de caza, consiguió matar a 4. Ojo, nada más lejos de mi intención el excusar esta conducta, ni mucho menos justificarla. Fue un asesinato a sangre fría, y es sin duda el momento de estar con la familia de las víctimas.

Pero esta tragedia me ha hecho pensar mucho sobre las consecuencias de la crisis, el desempleo, el miedo, la rabia, la desesperación, las armas.  Y espero que alguien más piense en ello, y haga algo. Y ese algo no es destrozar el sector turístico con huelgas encubiertas, retrasar la edad de jubilación, eliminar pagas, ni hacer voluntaria la cotización a las cámaras de comercio (que va a provocar su fin, con los despidos consiguientes).  Lo que se necesita es un Algo que cuide a las personas y les proporcione lo que más necesitan en estos momentos:  Esperanza.

Por ahora, sólo la Loterías y Apuestas del Estado parece haberlo conseguido, pregúntenle a Doña Manolita.

Escuchad este audio.

i love su

Hace casi dos semanas que no escribo en el blog, aunque he escrito miles de post en mi cabeza. Viajes, trabajo, cansancio…cosas que prefiero no compartir con vosotros, y que seguro que vosotros también preferís que no comparta.

Y en estas dos semanas han pasado muchas cosas:  Obama perdió el Congreso;  el Papa visitó España (y yo le vi -papamóvil y todo- en Barcelona); Trinidad Jiménez se enfrentó -muy mal- a las tropelías de Marruecos; en la campaña catalana cada día dicen una burrada mayor sobre los inmigrantes (la de Duran i Lleida hoy no tiene pérdida). Y por si fuera poco, va hoy Fernando Alonso y deja escapar el Mundial. En fin, un panorama bastante deprimente.

Así que he decidido no escribir sobre nada de esto. Vamos a hablar de cosas bonitas, maldita sea. Me he puesto el “Walk On” de U2 para celebrar una de las mejores noticias de los últimos años, la liberación de Ang San Suu Kyi, que lleva mucho tiempo en el top de mi lista de mujeres valientes.

Le concedieron el Nobel de la Paz por ser “un extraordinario ejemplo del poder de los que no tienen poder”. Ella lucha con su sonrisa y sus flores en el pelo contra grises generales uniformados, como esas hierbas que de repente nacen entre las grietas del asfalto para hacernos saber que hay esperanza, a pesar de todo, a pesar de todos: del Tea Party, de los políticos españoles, de los militares marroquís, del Vaticano, de Vettel.

Así que llevo dos días poniéndome CNN+ para ver las noticias sin parar, para verla a ella, para sonreir con ella.   Como dice Bono, “what you got they can’t steal it, they cannot even feel it: WALK ON“.

Nosotros caminaremos contigo.

httpv://www.youtube.com/watch?v=MYRXnjdgnR8