El oro de la solidaridad

 

Mientras nosotros pasamos el tiempo hablando de pepinos y diccionarios biográficos, el mundo sigue girando. La pasada semana Gervasio Sánchez, uno de los mejores fotoperiodistas de nuestro país, recogía de manos del Rey la Gran Cruz De Oro De La Orden Civil De La Solidaridad Social. Dejando aparte el puntito irónico que tiene el premiar la labor social con una cruz de oro, Gervasio se merece sin duda este galardón y muchos más, por una vida dedicada a mostrarnos lo que no nos gusta ver, el sufrimiento de la gente normal en las guerras, de Serbia a Colombia, pasando por Sierra Leona, y despertar con sus fotografías nuestra conciencia.

Durante 10 años Gervasio escuchó y retrató a las víctimas de las minas antipersona en la fantástica serie de libros ““Vidas Minadas”, con los que denunciaba la devastación y el coste humano que provocan estos artefactos que fabricaban nuestras empresas y autorizaban nuestros gobiernos. Tuve el privilegio de conocer a algunos de sus protagonistas en Madrid, y aprender de Adis, de Sofía y de Sokheurm mucho sobre la valentía.

Os recomiendo que leáis el breve y directo discurso con el que agradecía su condecoración, donde apunta con la más potente de las armas, la palabra, a compañías y gobiernos –incluido el nuestro- que siguen contribuyendo al gran negocio de la guerra. Pero no son sólo ellos: nuestro dinero, el tuyo y el mío, también contribuye a fabricar armas que matan a civiles. Que sí, que sí: según Human Rights Watch,las bombas de racimo utilizadas en Libia hace algunas semanas fueron fabricadas por Instalaza, empresa española con sede en Madrid. Y a Instalaza la financiaron 8 bancos españoles, la gran mayoría cajas de ahorro.

La ONG Setem denuncia con su campaña Banca Limpia: somos clientes no cómplices a éstos y otros bancos españoles que han aportado casi 2.000 millones de euros a 19 empresas fabricantes de armas

Así que os propongo un regalo para Gervasio: que que apoyéis y difundáis esa campaña, y que os penséis dos veces a qué banco confiáis vuestro dinero. Seguro que le gusta más que la cruz de oro.

¿Quién manda aquí?

Desde hace algunos meses me hago una tila antes de ponerme a leer las noticias del día, pero hay días en los que lo que se necesita es una botella de orujo. Ni centollos ni nada, eso me voy a traer de Galicia estas navidades.

En fin, que he llegado a casa y me he puesto a ojear las webs de noticias. Y he empezado por el principio, El País. Y resulta que la OCDE pide retrasar la edad de jubilación en España más allá de los 67 años. Y no contenta, pide subir el IVA y los impuestos especiales para reducir el déficit. Y de regalo propone endurecer el régimen de las pensiones de viudedad. Menos mal que “el Gobierno responde que no es necesario”.  En fin. La tesis de la OCDE es que hay que “reducir la generosidad de las prestaciones en relación con las contribuciones”. Imagino que esta no es la OCDE del Desarrollo en Europa que yo conocía, debe ser otra, la Organización de Capullos por la Destrucción de la Europa social, o similar.

En fin, sorbito de tila y giro a la derecha, a ver qué cuentan. Pues sí:  ”La crisis hunde el crédito a familias y empresas entre un 50% y un 70% “.  Qué manía  la de la gente de pedir prestado dinero, tú.  No se dan cuenta de que si se lo prestáis pasan cosas como ésta: el Santander pasa al segundo puesto como el banco europeo que más gana.  Menos mal que nuestros bancos se mantienen firmes, ya lo decía mi abuela: contra el vicio de pedir hay la virtud de no dar.

Se me ha acabado la tila, así que me paso rápidamente al inexistente centro. El Periódico no ayuda. Resulta que Moody’s amenaza con rebajar la deuda de 30 bancos españoles, y además ha avisado de que podría revisar a la baja la nota del Instituto de Crédito Oficial (ICO), así como los depósitos, de la deuda subordinada y de las emisiones de las citadas entidades garantizadas por el Estado. Ya puestos a rebajar podían aprovechar y rebajarles los sueldos a los directivos.  O el precio del tabaco, que a algo hay que agarrarse.

Ante la escasez de tila y mis miradas lascivas hacia la botella de Brugal que tengo en estantería, decido dejarlo por hoy. Pero antes de que pueda cerrar la página, maldita sea, otro titular captura mi atención: El juez solo logra embargar 631 euros a Díaz Ferran para responder de Marsans. Marta, querida, perdónale a este pobre hombre los 2.000 euros queperdiste con los billetes de Air Comet de hace un par de Navidades, ¿no ves que él está peor que nosotras?

Ya sé que repito vídeo, pero es que hay cosas que hay que escucharlas muchas veces.


Causas y efectos

Desesperación.

(De desesperar).

1. f. Pérdida total de la esperanza.

2. f. Alteración extrema del ánimo causada por cólera, despecho o enojo.

Maria me ha hecho un llamamiento para que vuelva, y vuelvo. Las últimas semanas han sido una locura, pero en estas vacaciones pretendo recuperar el tiempo perdido.

Desde la semana pasada le vengo dando vueltas a esta noticia: “Un albañil mata a sus dos jefes y a dos empleados bancarios en Olot”. Pere Puig era desde hace más de 20 años el albañil de confianza de la empresa construcción de la familia Tubert. Tenía 10 euros en su cuenta corriente, algunas deudas, la empresa le debía 2.000 euros y creía que podría perder su trabajo. Y fue demasiado. Planificó el asesinato de 6 personas, incluidos sus jefes y varios empleados de su banco. Armado de su escopeta de caza, consiguió matar a 4. Ojo, nada más lejos de mi intención el excusar esta conducta, ni mucho menos justificarla. Fue un asesinato a sangre fría, y es sin duda el momento de estar con la familia de las víctimas.

Pero esta tragedia me ha hecho pensar mucho sobre las consecuencias de la crisis, el desempleo, el miedo, la rabia, la desesperación, las armas.  Y espero que alguien más piense en ello, y haga algo. Y ese algo no es destrozar el sector turístico con huelgas encubiertas, retrasar la edad de jubilación, eliminar pagas, ni hacer voluntaria la cotización a las cámaras de comercio (que va a provocar su fin, con los despidos consiguientes).  Lo que se necesita es un Algo que cuide a las personas y les proporcione lo que más necesitan en estos momentos:  Esperanza.

Por ahora, sólo la Loterías y Apuestas del Estado parece haberlo conseguido, pregúntenle a Doña Manolita.

Escuchad este audio.

Rojo esperanza

Mucha gente habrá oído hablar de “Dani el rojo”, Daniel Cohn-Bendit.

Apátrida primero, ciudadano europeo después. Anarquista, mayero del 68, escritor, eurodiputado europeo, esperanzador insaciable. Sólo él puede conseguir transformar una gris sesión del Parlamento Europeo en un ágora de verdades rojas como puños.

Sé que seguramente ya lo habréis visto, sé que ya no es actualidad, sé que no es un anuncio de Villa. Pero también sé que son pequeños momentos como estos, que no salen en las noticias, los que valen la pena. Los que muestran que no todos los políticos son iguales, que se puede y se debe pensar diferente, que hay esperanza.

Y vayan las gracias a mi amiga Encina por compartir a Daniel conmigo.

Infieles

Mi silencio de estas últimas semanas se debe a dos cosas: una, mi ordenador ha muerto, y me cuesta mucho ser infiel. Y dos, necesitaba digerir todo lo que está pasando, porque han sido semanas pésimas para las personas que creemos en la justicia, incluida la social. Pero aquí estoy de nuevo.

Siento como si algo se estuviese desmoronando, algo importante.  Y a veces tengo las mismas tentaciones de Garzón, y pienso en huir a La Haya, o a Roma, o a Vladivostok, pero después me doy cuenta de que no se puede huir de una misma, y que en Holanda la extrema derecha se desboca, en Italia la corrupción es la pasta nuestra de cada día, y en Rusia los derechos humanos son frágiles como la poesía. Vaya donde vaya, la sensación de injusticia me perseguiría. Así que me quedo aquí, que al menos nos quedan las cañas.

Los recortes anunciados por Zapatero hace unos días han sido la puntilla para un país ávido de esperanza y seguridad. La han cagado a lo grande, en el qué y en el cómo. No se puede recortar el gasto social si te llamas Socialista, no se puede ir a por los más pobres si te llamas Obrero. No se puede ceder ante la amenaza de ese eufemismo llamado mercado, ese mercado que el día anterior a los recortes se embolsaba una pasta con las  subidas espectaculares de la bolsa. El mercado nos ha metido en esto, y ese mercado, que tiene nombres y apellidos, y muchas siglas, debe pagar para sacarnos.  Ni siquiera tuvieron la delicadeza de hacer un guiño popular, un gesto educado, como una subida mínima a las SICAV, una tasa a la banca, algo. No. Fueron tan implacables e insensibles como improvisados.

Los amigos latinoamericanos se ríen, con razón, de que ahora nosotros estemos recibiendo con la boca abierta la medicina que tanto daño les hizo a ellos: el ajuste estructural. Este ha sido el primer recorte, pero como les pasó a ellos, habrá más. Y todo indica que pagaremos los mismos.

En fin, que algo se desmorona y queda poco a donde agarrarse. Los sindicatos calientan pero no queman, lo poco que queda izquierda parece estar durmiendo el sueño de los justos, el tabaco lo quiero dejar. Sólo nos quedamos nosotros mismos, los que creemos que hay otras soluciones: que se puede prescindir de los coches oficiales, dejar de comprar misiles y probarlos en Sudáfrica, eliminar las exenciones a las loterías, o crear un nuevo impuesto a la banca y a las transacciones financieras.

En algo sí somos iguales ellos y yo, unos infieles a sus principios y otras a nuestro PC.

Quiero ser yanqui

Abro mi correo, y encuentro un mail de Zapatero. En él culpa al sistema financiero de causar 8 millones de parados. En él acusa a la Bolsa y a los grandes bancos de seguir forrándose mientras millones de familias de clase media, que no han hecho nada malo, luchan por llegar a fin de mes.  Y me pide que le apoye para regular el mercado financiero de forma que contribuya positivamente a la economía de las familias; para mejorar la protección de los consumidores, obligar a los grandes bancos a responder de sus abusos, y prevenir que los lobistas de bancos y grandes compañías debiliten esta reforma.

Impensable, ¿no? Totalmente. Pues eso es lo que ha hecho Barack Obama. Cuando leí el mensaje que me reenvió mi amiga Emilia no me lo podía creer. Acaba de salir victorioso -sí, parcialmente- de la hasta hace nada impensable reforma del sistema de salud, consiguiendo superar las numerosas zancadillas de los lobbies de las aseguradoras, y ya está metido en la siguiente: luchar cara a cara contra grandes bancos y empresas financieras. Como en España, vamos…

¿Han oído ustedes alguna sugerencia de nuestro gobierno para obligar a los bancos a conceder créditos al los consumidores o a las PYMES? ¿A proteger a los consumidores frente a las empresas usureras que anuncian en la tele  “dinero fácil” un tipo de interés de un 25%? ¿A reducir la especulación en la Bolsa? Yo no, y lo peor es que a estas alturas ya ni lo espero.

Hace unos años hubiera jurado que jamás lo diría, pero quiero ser yanqui.

Por cierto:

- la página de Obama

- la página de Zapatero (creo)

Con cara de tontos

Cuando me encontré con estosololoarreglamosentretodos.org me gustó, mucho. Optimismo. Inspiración. Ideas. Soluciones. Yo también estoy harta de la crisis, y trabajando en una ONG sé que hay muchos y muchas pasándolo mil veces peor que nosotros en Sudán, Somalia, Guatemala, Haití y tantos otros sitios.

Después empecé a encontrar cosas raras para una web de tan buen rollito, tipo: “Este vídeo no puede ser copiado ni reproducido fuera de esta web.”

Me pregunté: ¿quienes serán? Pero en el “Quienes somos” no encontré lo que buscaba. Sonaba raro. La Voz de Galicia me lo descubrió: el Consejo Superior de Cámaras de Comercio y las 20 principales empresas del Ibex35, a través de algo llamado la “Fundación Confianza“. Entre esas empresas, nombres que nos sonarán a todos: BBVA, Caja Madrid, Endesa, Iberdrola, la Caixa, el Santander

Tiene narices, por no decir otra cosa. Los bancos. Ésos que crearon este embrollo, por su afán de lucro sin medida. Ésos que fueron muy rápidos en recibir el dinero de nuestros impuestos – esos impuestos que ellos intentan evadir en la medida de lo posible- en forma de ayudas “de rescate”, y que después se lo guardaron en el bolsillo y dejaron a las PYMES sin crédito y echando el cierre. Ésos que no tienen piedad en embargar tu casa. Ésos. Ésos nos piden que los ciudadanos terminemos con la crisis. En fin.

Pero esto no es todo, amigos. El proyecto contará con una ayuda de “la Administración” de 600.000 Euritos. Yes, como lo oyen. Y tú y yo aquí, con cara de tontos.

Si son tan enrollados, yo les pido que apoyen públicamente la Tasa Tobin, ese impuesto para gravar las transacciones financieras especulativas. A ver si para eso hay huevos.

Por cierto, que a pesar de todo, la idea es excelente, y la web también. Pena que Jaime no se haya buscado otros apoyos…