Mis valientes

Las Cámaras están agitadas, hace tiempo que no veía tantas noticias en las que los protagonistas fuesen el Congreso y el Senado. Creo que es bueno que las discusiones de los que al fin y al cabo nos representan estén en el dominio público. Así puedo escribir posts como este.

Pues bien, nuestras Señorías han estado entretenidas estos días en un tema crucial para la situación de España: el uso del burka. El Senado aprobó el miércoles, con el apoyo de CiU, UPN y PP,  una moción que insta al Ejecutivo a “realizar las reformas legales y reglamentarias necesarias para prohibir el uso en espacios o acontecimientos públicos que no tengan una finalidad estrictamente religiosa de vestimentas o accesorios en el atuendo que  provoquen que el rostro quede completamente cubierto“. Tal cual. Ni más ni menos. Supongo que tendremos que considerar el carnaval como un acontecimiento público de finalidad estrictamente religiosa, o prepárense los cowboys con pañuelo, los médicos con mascarilla, los fantasmas y otros impresentables que osen cubrir su rsotro con accesorios.  En fin.

A lo que voy no es a eso. Es a que sobre este tema, que a mi entender no es urgente, y esta moción – que no soluciona ni de lejos el problema de la opresión de algunas mujeres musulmanas- los partidos se han posicionado. A favor o en contra.

Sólo un día antes el Congreso de los Diputados convalidaba el decreto sobre la polémica reforma laboral. Se supone que es un tema muy relevante para los ciudadanos, trabajadores en nuestra mayoría. Pero, ay, aquí si que no tenemos posición: el vergonzoso resultado es de 167 votos a favor, 8 en contra, y 173 abstenciones. Así que sobre los derechos de los trabajadores, ni PP, ni CiU, ni PNV, ni CC, ni UPN, ni UPyD tienen posición. Valientes.

Sí, sí, es el juego político. Pero permítanme que me parezca vergonzoso.

Rojo esperanza

Mucha gente habrá oído hablar de “Dani el rojo”, Daniel Cohn-Bendit.

Apátrida primero, ciudadano europeo después. Anarquista, mayero del 68, escritor, eurodiputado europeo, esperanzador insaciable. Sólo él puede conseguir transformar una gris sesión del Parlamento Europeo en un ágora de verdades rojas como puños.

Sé que seguramente ya lo habréis visto, sé que ya no es actualidad, sé que no es un anuncio de Villa. Pero también sé que son pequeños momentos como estos, que no salen en las noticias, los que valen la pena. Los que muestran que no todos los políticos son iguales, que se puede y se debe pensar diferente, que hay esperanza.

Y vayan las gracias a mi amiga Encina por compartir a Daniel conmigo.

Hijpócritab

No quería escribir este post. Creo que la prensa le está dando una importancia que no tiene al tema del velo en las escuelas. Ganas de vender noticias, y crear polémica por crearla.

Pero hoy no he podido resistirme. Leo en El País que “Un segundo instituto cambia su reglamento y evita la asistencia de Najwa”. O sea que no se trataba, como decían muchos, de que las normas ya estuviesen ahí. Se trata de otra muestra más de miedo al mundo musulmán. Y de discriminación, sí.

No me gustan las prohibiciones. Mi religión es la de los derechos (humanos), y por eso creo que sólo deben prohibirse las cosas que afectan negativamente a los derechos de otra persona. Llevar el hijab per se no vulnera los derechos de nadie. Prohibirlo sí: vulnera el derecho a la libertad religiosa, incluso a la libertad sin más: la libertad de ponerte lo que te dé la gana donde te dé la gana. A Najwa nadie se lo imponía. Ella quería llevarlo. Al igual que yo solía llevar al cuello el crucifijo que me regalaron mis abuelos. Al igual que las monjas dan clase con su toca en los colegios concertados pagados con dinero público.

Toda esta polémica evita el verdadero problema, que es otro. Los problemas de integración no los causan las niñas que libremente deciden -como en este caso-llevar el velo. El problema de verdad es qué hacemos cuando ese velo es impuesto. Qué hacemos cuando a las mujeres musulmanas no se les permite elegir. Qué hacemos para evitar que los jovencitos musulmanes en nuestras calles nos llamen “putas” por llevar una falda. Qué hacemos para evitar que algunos, repito, algunos padres musulmanes restrinjan la educación y la libertad de sus hijas y mujeres. En fin, lo importante es garantizar que esas mujeres musulmanas tengan en nuestros países los mismos derechos que las mujeres españolas, incluido llevar en la cabeza lo que les plazca, y decidir sobre su vida. Y garantizar que las personas musulmanas que viven en nuestro país no coartan nuestros derechos y nuestra libertad, que nuestra lucha nos ha costado conseguir. Pero eso es lo difícil, lo fácil es centrarse en Najwa y su velo, y apartar la mirada de los verdaderos problemas.

Me quedo con un comentario leído en la noticia de El País:  Najwa, preciosa y valiente, me encantaría ponerme un pañuelo en mi calva y acompañarte, mientras ese pequeño mundo de cotorras y cernícalos te crucifican”. Y con este corto de Xavi Sala que expresa maravillosamente lo que yo pienso.

La Europa 2.0

Europa está enferma. Los síntomas: populismo, xenofobia, nacionalismo, proteccionismo, desinterés ciudadano. La cura: potenciar la comunicación sobre el proyecto europeo a través de las nuevas tecnologías.

Este es el argumento del nuevo libro Europa en tiempos de cólera, dePau Solanilla. Por una vez, un libro ameno sobre la Unión Europea, que aborda de frente el fracaso de la Unión en comunicarse con y a su ciudadanía, y las peligrosas consecuencias de ello.

No puedo estar más de acuerdo. Creo en Europa. Creo que necesitamos contaminarnos de europeísmo. Pero para ello son necesarios líderes que hoy Europa no tiene, nuevos líderes que construyan, pero sobre todo comuniquen, el proyecto movilizador que debe ser la nueva Unión Europea: una Europa social y solidaria en estos momentos de crisis; una Europa sostenible que lucha contra el cambio climático; una Europa que mira más allá de sus fronteras y afronta la inmigración atajando su causa última: la pobreza.

Las herramientas están ahí, sólo hay que saber utilizarlas y ser atrevido, romper esquemas. La Unión debe hacerse más democrática, más transparente, más participativa. En esta carrera, las nuevas tecnologías son cruciales, y Pau lo sabe bien. Él es uno de los promotores de iniciativas como europeando.eu, un agregador de blogs sobre asuntos europeos que promueve el debate de ideas; o Hablamos de Europa, una página nacida en el marco de la Presidencia española de la UE, que esperamos que perdure.

Pero hay que ir más allá, y las Administraciones europeas deben mover ficha. En EEUU, la nueva administración ha impulsado data.gov, un impresionante manantial de datos sistematizado y accesible a cualquier ciudadano. Aquí se podría, pero no se quiere: miren si no los fantásticos proyectos desarrollados en tan sólo 48 horas en el Desafío AbreDatos 2010. Desde los ingresos y gastos de tu ayuntamiento al patrimonio de los altos cargos de la Junta de Andalucía.

Al final, serán los ciudadanos 2.0 los que muestren lo que los gobiernos y la UE no quieren enseñar. Democracia en estado puro.

Quiero ser yanqui

Abro mi correo, y encuentro un mail de Zapatero. En él culpa al sistema financiero de causar 8 millones de parados. En él acusa a la Bolsa y a los grandes bancos de seguir forrándose mientras millones de familias de clase media, que no han hecho nada malo, luchan por llegar a fin de mes.  Y me pide que le apoye para regular el mercado financiero de forma que contribuya positivamente a la economía de las familias; para mejorar la protección de los consumidores, obligar a los grandes bancos a responder de sus abusos, y prevenir que los lobistas de bancos y grandes compañías debiliten esta reforma.

Impensable, ¿no? Totalmente. Pues eso es lo que ha hecho Barack Obama. Cuando leí el mensaje que me reenvió mi amiga Emilia no me lo podía creer. Acaba de salir victorioso -sí, parcialmente- de la hasta hace nada impensable reforma del sistema de salud, consiguiendo superar las numerosas zancadillas de los lobbies de las aseguradoras, y ya está metido en la siguiente: luchar cara a cara contra grandes bancos y empresas financieras. Como en España, vamos…

¿Han oído ustedes alguna sugerencia de nuestro gobierno para obligar a los bancos a conceder créditos al los consumidores o a las PYMES? ¿A proteger a los consumidores frente a las empresas usureras que anuncian en la tele  “dinero fácil” un tipo de interés de un 25%? ¿A reducir la especulación en la Bolsa? Yo no, y lo peor es que a estas alturas ya ni lo espero.

Hace unos años hubiera jurado que jamás lo diría, pero quiero ser yanqui.

Por cierto:

- la página de Obama

- la página de Zapatero (creo)

Robin Hood en Madrid

Hace unas semanas compartía con vosotros el regreso de Robin Hood a nuestras vidas. Pues tras su paso por Londres y Bruselas, hoy por fin ha venido a España. El motivo: pedirle a los Ministros de Economía y Finanzas de la UE, reunidos en Madrid, la aprobación de un impuesto sobre transacciones financieras, que además de castigar la especulación serviría para recaudar miles de millones de euros para luchar contra la pobreza.

En estos últimos meses hemos oído muchos argumentos a favor y en contra: economistas como Jeffrey Sachs o Stiglitz han defendido la necesidad de este impuesto; los ministerios de economía de muchos países y los lobbies bancarios hablan de una excesiva complejidad técnica para su puesta en práctica, y prefieren la idea de Obama: una pequeña tasa a la banca para crear un fondo de garantía que sirva para volver a rescatar a la banca si ocurre otra crisis financiera.

Yo creo que, como casi todo, es una cuestión de voluntad política. Su puesta en práctica puede ser difícil, pero en peores nos hemos visto. Y para movilizar esa voluntad política  y pedir una tasa sobre transacciones financieras para luchar contra la pobreza se están multiplicando las campañas: en Italia ; en Alemania; en Australia, y pronto en Francia y esperemos que también en España.

Por el momento, os dejo con este nuevo vídeo de la campaña británica protagonizado por el fantástico Ben Kingsley:

Pedazo mujeres

(c) oxfam

Arriba, el G8: No necesitan presentación. Ya sabéis quienes son y lo que hacen, o lo que no.

Abajo, las W8: ocho pedazo de mujeres. Éstas sí necesitan presentación.

Miranda Akhvlediani trabaja para garantizar el acceso a la salud en Georgia; Rokeya Kabir lucha por el derecho a la educación en Bangladesh; Kadi Baby Maiga preside en Mali la coalición ”Education for All”; Leonor Magtolis Briones está ayudando a elaborar un presupuesto más social para el gobierno en Filipinas; Elba Rivera trabaja para la campaña nicaragüense de educación; Dorothy Ngoma impulsa en Malawi la lucha contra enfermedades como la tuberculosis, la malaria, el SIDA, o el cólera. Sandhya Venkateswaran trabaja en la India para vigilar el cumplimiento de los compromisos gubernamentales de reducción de la pobreza. Y Jiraporn intenta que las personas pobres en Sri-Lanka tengan acceso a los medicamentos.

Y estos últimos días yo he tenido la suerte de compartir con ellas mucho tiempo, y me hubiera gustado compartir más. Porque he visto la valentía, la energía, el optimismo, la generosidad y la fuerza hechas mujer. No lo han tenido nada fácil, y no les ha importado. Elba era prácticamente analfabeta hasta los 16 años, y ahora tiene hasta un máster en una universidad alemana. Y después se volvió a Nicaragua, a ofrecerle en su pueblo las mismas oportunidades a otros chicos y chicas. Kadi me decía que las cosas que valen la pena son las difíciles, las que incomodan, las que remueven. Leonor, con sus 69 años, me ha sorprendido por una dulzura acompañada de sólidos argumentos económicos para defender la inversión en sanidad y salud. Sobre todo en las mujeres. Porque en el mundo, hay 72 millones de niños que no van a la escuela, y la mayor parte de ellos son niñas. Y porque -a diferencia de lo que sucede en sus países con los hombres- las mujeres que reciben educación tienen un efecto multiplicador, ya que transmiten esos conocimientos a sus hijas e hijos, a sus familias, a su comunidad.

En las tres semanas que llevan de gira por el mundo han estado con la princesa Massima de Holanda, con el comisario europeo de Desarrollo, con ministros, con diputados y diputadas españolas… Y en todos los lugares han repetido lo mismo: salud y educación. La pobreza se cura con salud y educación, públicas y gratuitas.  Les necesitamos. No nos fallen ahora, o en nuestros países habrá otra generación perdida.

Espero que sus interlocutores las hayan escuchado. Yo por mi parte seguiré luchando porque el gobierno español respete sus compromisos. Es sencillo: salud y educación. Pero que os lo cuenten ellas:

A la caza del inmigrante

Llevaba mucho tiempo preguntándome por qué no pasaba. Y al fin los inmigrantes salen a la calle a reclamar sus derechos en Italia, en Francia.

Espero que en España se animen pronto, porque ya está bien. Noticias como ésta de El Mundo (“No salgas al pasillo sin carné en la boca“) hacen que sienta una inmensa vergüenza, vergüenza de que este sea mi país. La misma vergüenza que siento cuando veo en el metro, o en plena Gran Vía, o en la estación de Sants, a policías nacionales pidiendo documentación  de manera supuestamente aleatoria. Muy supuestamente, porque a mí no me han pedido nunca el carné. Casualmente les suele tocar a las personas con piel más oscura. Causalidades.

Siendo gallega, no entiendo que se acose a los que acogieron a tantos de los míos cuando decidieron cruzar el charco para dejar de pasar hambre. Y por si fuese poco, desde el gobierno se promueve un nuevo juego: la caza del inmigrante. Primero fueron los cupos en las comisarías. Después, la vergonzosa reforma de la Ley de Extranjería. Y ahora comenzamos el 2010 una – secreta- circular de la Comisaría General de Extranjería. Desde aquí agradezco al Sindicato Unificado de Policía (SUP) haber destapado el caso , que consiste básicamente en una orden para detener -privar de libertad- a cualquier inmigrante -aunque sea regular- por el mero hecho de no llevar encima los papeles. Hasta el Consejo General de la Abogacía ha criticado duramente esta nueva criminalización de los inmigrantes.

Pero esperen, aún hay más:  las redadas cazainmigrantes.  No tener papeles es una falta administrativa, y toca multa de mínimo 500 Euros. Pero ojo, que si tienes mala suerte y te vuelven a parar mañana, te caen otros 500 Euros. Y así sin parar. Y en ese afán recaudatorio y expulsor, la policía se lanza a hacer redadas en locutorios, en discotecas, en el metro… en cualquier lugar donde las pieles sean un poco más oscuras. En un año, y sólo en la Comunidad de Madrid, se practicaron 445.000 arrestos de ese tipo, según cifras del SUP citadas por la agencia EFE.

Ahora sí, en la Plaza Elíptica dejamos que los empresarios españolitos contraten cada día a sin papeles, en negro. Y en la calle Montera -al lado mismo de la comisaría de Policía- dejamos que las mafias exploten a decenas de mujeres inmigrantes para uso y disfrute de los españolitos. Qué hipócritas somos.

Así que yo les animo, les exhorto, les ruego a los inmigrantes que salgan a la calle. Que se pongan en huelga. Que nos dejen 24 horas sin bares, sin restaurantes, sin limpieza, sin albañiles, sin nadie que cuide a nuestros hijos y a nuestros mayores.   A ver si así nos damos cuenta de lo que nos dan. Que es mucho, muchísimo. Y si no, díganselo a la Seguridad Social.

Nota: Por cierto, un proyecto precioso con y para las empleadas de hogar extranjeras en España: http://abriendomundos.org/

Castro no tiene quien le escriba

Me encanta Cuba. Me encanta la gente de Cuba. Recuerdo una mágica Nochebuena en la Habana, en la que nuestros anfitriones -tras decidir que los españoles no podíamos comer “cochino” en un día tan especial- se pasaron la tarde paseando un pavo gigante de hotel en hotel, buscando un horno para asarlos, pues en su casa el gas se fue de repente -como siempre- y no querían quedar mal con nosotros.

Me encanta su música, su color, sus sonrisas, su acento. Y reconozco que el Ché Guevara es un personaje que me fascina.

Cuba tiene muchas cosas buenas: su escolarización, su medicina, la inmensa cultura de sus personas (ya nos gustaría en España).  Pero hace mucho tiempo que estas virtudes ya no compensan. Las violaciones de los derechos humanos son graves y constantes, y la muerte de Orlando Zapata es la gota que colma el vaso.

El testimonio de su madre, Reina Luisa Tamayo, grabado por una de esas mujeres valientes a las que admiro, Yoani Sánchez, estremece por su fuerza y su denuncia sin miedo. Y a Castro bis no se le ocurre más que culpar al de siempre:  Estados Unidos. Vergonzoso y senil. Estoy en contra del embargo, y me parece admirable que Cuba, cual pequeña aldea gala, haya conseguido resistir al gigante todos estos años, gracias al ingenio, alegría y ron. Pero esto ya no se sostiene.

España, como país cercano y amigo de los cubanos, debe ayudar a poner fin a esta locura. Pero ojo, no cualquier fin. Lo que más temo es un fin del régimen que suponga la entrada brutal del capitalismo salvaje, en el que los cubanos de Miami arrasen la isla, y los que llevan años sufriendo  y resistiendo se conviertan en sus parias. Porque es duro ser pobre en Cuba, pero más duro es ser pobre en un régimen capitalista.

Por cierto, si quereis decirle al gobierno cubano lo que pensais, en su web hay una dirección en la que dejar opiniones: webmaster@one.cu

Promesas

En Holanda el gobierno está a punto de caer ha caído porque un político quiere mantener sus promesas. Tal cual.

Por hacerlo fácil: en Holanda se gobierna siempre en coalición. En las últimas elecciones, como parte del programa del laborista Bos, y después como parte del pacto de gobierno, se incluyó que las tropas holandesas saldrían de Afganistán antes de finales de 2010. Hasta aquí todo muy normal.

Ahora, la OTAN le ha pedido al gobierno holandés que mantenga sus tropas más tiempo. Bos, ahora viceprimer ministro, dice: lo siento, pero prometí a mis votantes que nos iríamos, y debo cumplir con mis promesas. Pero los otros dos partidos que forman la coalición de gobierno quieren mantener las tropas. Por los afganos, por la OTAN, por Holanda. Y acusan a Bos de querer romper el gobierno. Por ser fiel al programa acordado por los tres partidos. Por ser fiel a su promesa. Por cierto, según las encuestas, una mayoría de los holandeses apoya la salida de las tropas de Afganistán.

A mí la situación me parece increíble. ¿A dónde hemos llegado? Pero viendo el telediario me doy cuenta de la cruda realidad: Bos es una excepción. Aquí PP y PSOE, ambos en situación de pleno empleo, se lanzan puñales en el Congreso. Que si tú esto, que si tú lo otro. Y mientras paro. Y mientras los que eran mileuristas son ahora novecentoeuristas gracias a la subida de las retenciones. Y mientras corrupción. Y mientras sube el IVA.

Obama en su libro Dreams from my father habla de los cuatro valores que le inculcó su padrastro cuando era todavía un niño: honestidad, imparcialidad, hablar sin rodeos, y tener un juicio independiente. No digo que Obama sea la panacea. Pero quien encuentre un político en España que cumpla estas características, que me avise, que nos avise a todos.

Por ahora Bos se mantiene firme ha mantenido firme y ha dimitido . Yo espero que aguante, porque eso quiere decir que aún hay esperanza.