La Europa 2.0

Europa está enferma. Los síntomas: populismo, xenofobia, nacionalismo, proteccionismo, desinterés ciudadano. La cura: potenciar la comunicación sobre el proyecto europeo a través de las nuevas tecnologías.

Este es el argumento del nuevo libro Europa en tiempos de cólera, dePau Solanilla. Por una vez, un libro ameno sobre la Unión Europea, que aborda de frente el fracaso de la Unión en comunicarse con y a su ciudadanía, y las peligrosas consecuencias de ello.

No puedo estar más de acuerdo. Creo en Europa. Creo que necesitamos contaminarnos de europeísmo. Pero para ello son necesarios líderes que hoy Europa no tiene, nuevos líderes que construyan, pero sobre todo comuniquen, el proyecto movilizador que debe ser la nueva Unión Europea: una Europa social y solidaria en estos momentos de crisis; una Europa sostenible que lucha contra el cambio climático; una Europa que mira más allá de sus fronteras y afronta la inmigración atajando su causa última: la pobreza.

Las herramientas están ahí, sólo hay que saber utilizarlas y ser atrevido, romper esquemas. La Unión debe hacerse más democrática, más transparente, más participativa. En esta carrera, las nuevas tecnologías son cruciales, y Pau lo sabe bien. Él es uno de los promotores de iniciativas como europeando.eu, un agregador de blogs sobre asuntos europeos que promueve el debate de ideas; o Hablamos de Europa, una página nacida en el marco de la Presidencia española de la UE, que esperamos que perdure.

Pero hay que ir más allá, y las Administraciones europeas deben mover ficha. En EEUU, la nueva administración ha impulsado data.gov, un impresionante manantial de datos sistematizado y accesible a cualquier ciudadano. Aquí se podría, pero no se quiere: miren si no los fantásticos proyectos desarrollados en tan sólo 48 horas en el Desafío AbreDatos 2010. Desde los ingresos y gastos de tu ayuntamiento al patrimonio de los altos cargos de la Junta de Andalucía.

Al final, serán los ciudadanos 2.0 los que muestren lo que los gobiernos y la UE no quieren enseñar. Democracia en estado puro.

El corazón de las tinieblas

El Dr. Denis Mukwege

Era de noche y estábamos durmiendo cuando atacaron nuestra casa. Seis asaltantes entraron, cuatro bien armados con pistolas (…). Obligaron a mi marido a transportar sus cosas al bosque. Dejaron a uno de mis hijos atrás, pero nos siguió, y trajo dinero para que nos liberaran. Los asaltantes le cortaron los dedos y perdió mucha sangre. Seis hombres me violaron delante de mi marido, y le obligaron a sujetar mis piernas mientras me violaban“.

Este es sólo un testimonio de lo que pasa cada día en la República No Tan Democrática del Congo. Lo recoge un nuevo estudio elaborado por la Harvard Humanitarian Initiative y Oxfam Internacional.

Estremece, y mucho, hasta a las que estamos acostumbradas a leer estas cosas. Como esta mujer, el 60% de las más de 4.000 mujeres entrevistadas entre 2004 y 2008 en el hospital Panzi en Bukavu (en el Este del país) relatan una violación en grupo cometida por uniformados. Más de la mitad de las agresiones se produjeron de noche, en su casa y delante del marido y los hijos de la víctima.

Y estremece aún más cuando sabemos que en esa zona está desplegada la mayor misión de cascos azules del mundo, la MONUC. 18.000 militares y 1.200 policías de casi 50 países desde Bangladesh a España, pasando por Camerún, China, Rusia, Francia, Guatemala, India, Níger o Yemen. Y no, no empecemos a decir que estas misiones no sirven para nada. No es cierto, pueden servir, pero sólo si están bien equipadas, si tienen un mandato claro de protección de la población, y si sus tropas están adecuadamente formadas. Eso es lo que nos toca pedir. Lean si no esta entrevista con un hombre al que no conozco, pero de alguna manera admiro, el General Díaz deVillegas, militar español que dimitió como comandante en jefe de la MONUC tan sólo 4 semanas después de llegar. Sabiendo lo que le costaría: su carrera. En su informe final, el General habla de la baja calidad de las tropas, de la limitada capacidad operacional de la fuerza: “Las unidades sólo tenían capacidad para reaccionar y proteger a la población en las principales ciudades y rutas. En el resto del país, debían limitarse a la autoprotección”.

Pero hay esperanza, siempre, hasta en el corazón de las tinieblas. Esa esperanza tiene muchos nombres, pero yo hoy voy a escoger uno: el  Dr. Denis Mukwege, director médico del hospital de Panzi, que atiende junto a su equipo a esas mujeres, víctimas de la violencia más inhumana. Personas como él nos hacen a muchas otras seguir trabajando cada día por un mundo un poco mejor.

¿Me quieren? ¿No me quieren?

El Secretariado de Migración de la Diócesis Orihuela-Alicante acaba de presentar un informe en el que alerta sobre el impacto de la crisis en la situación de las personas inmigrantes de la provincia. Según el mismo, alrededor de 5.000 personas se sumarán el año que viene a las 42.000 que debido a la crisis han perdido su trabajo y con ello, su derecho a residir legalmente en España. Además, el informe destaca el importante incremento de la economía sumergida y explotación laboral debidos a esta situación.

Y todo gracias a algo que se describe con un término repugnantemente aséptico: “irregularidad sobrevenida”. Definición: trabajas legalmente durante años, pagas tus impuestos, contribuyes al crecimiento económico de España, te integras en la comunidad, en definitiva, eres un ciudadano como cualquier otro. Y de repente te quedas sin trabajo, con lo cual no puedes renovar tu autorización de residencia, y tú -y tu familia, ojo- os convertís en inmigrantes ilegales. Bonito, ¿eh?

Reconozco que me hierve la sangre ante injusticias tan obvias, ante nuestra capacidad de “utilizar” durante años a estas personas como mano de obra muy asequible, y ahora deshacernos de ellas sin miramientos.

Y vamos a desacreditar de una vez esos tópicos que oigo y leo sin parar, del estilo “sí claro, los españoles en el paro y les vamos a dar de comer a estos”. Si leyesen un poquito más, se darían cuenta de que los inmigrantes que trabajan legalmente-y que son de los que hablamos aquí- aportan más de lo que se llevan: según la Oficina Económica del Gobierno, en el año 2005 los inmigrantes aportaban 23.402 M€ a los ingresos públicos (el 6,6% de la recaudación total) y recibían 18.618 M€ (un 5,4% del total de gastos). Por lo tanto, eran contribuyentes netos a las arcas del Estado. Y resulta que esos mismos inmigrantes ahora no tiene derecho a nada. Les denegamos la autorización de residencia y au revoir. ¿Y no se nos cae la cara de vergüenza?

Al menos parece que el gobierno también se ha dado cuenta, y la Secretaria de Estado de Emigración e Inmigración decía ayer que “le preocupaba” esta situación, y que el gobierno intentaría intentará gestionar, “por lo menos, el ‘periodo puente’ hasta que la persona pueda desempeñar otras actividades“. Pues ya se pueden ir poniendo. Hace mucho tiempo que les avisaron de que esto iba a pasar. Espero que el reglamento de la Ley de Extranjería, en el que el gobierno está trabajando, ponga fin a esta injusticia.

Recomiendo también echarle un vistazo al otro informe presentado por el mismo Secretariado: ‘Pateras y Fantasmas‘, sobre los falsos mitos de la inmigración en pateras (en las que sólo llega el 1% de los inmigrantes ilegales).

A la caza del inmigrante

Llevaba mucho tiempo preguntándome por qué no pasaba. Y al fin los inmigrantes salen a la calle a reclamar sus derechos en Italia, en Francia.

Espero que en España se animen pronto, porque ya está bien. Noticias como ésta de El Mundo (“No salgas al pasillo sin carné en la boca“) hacen que sienta una inmensa vergüenza, vergüenza de que este sea mi país. La misma vergüenza que siento cuando veo en el metro, o en plena Gran Vía, o en la estación de Sants, a policías nacionales pidiendo documentación  de manera supuestamente aleatoria. Muy supuestamente, porque a mí no me han pedido nunca el carné. Casualmente les suele tocar a las personas con piel más oscura. Causalidades.

Siendo gallega, no entiendo que se acose a los que acogieron a tantos de los míos cuando decidieron cruzar el charco para dejar de pasar hambre. Y por si fuese poco, desde el gobierno se promueve un nuevo juego: la caza del inmigrante. Primero fueron los cupos en las comisarías. Después, la vergonzosa reforma de la Ley de Extranjería. Y ahora comenzamos el 2010 una – secreta- circular de la Comisaría General de Extranjería. Desde aquí agradezco al Sindicato Unificado de Policía (SUP) haber destapado el caso , que consiste básicamente en una orden para detener -privar de libertad- a cualquier inmigrante -aunque sea regular- por el mero hecho de no llevar encima los papeles. Hasta el Consejo General de la Abogacía ha criticado duramente esta nueva criminalización de los inmigrantes.

Pero esperen, aún hay más:  las redadas cazainmigrantes.  No tener papeles es una falta administrativa, y toca multa de mínimo 500 Euros. Pero ojo, que si tienes mala suerte y te vuelven a parar mañana, te caen otros 500 Euros. Y así sin parar. Y en ese afán recaudatorio y expulsor, la policía se lanza a hacer redadas en locutorios, en discotecas, en el metro… en cualquier lugar donde las pieles sean un poco más oscuras. En un año, y sólo en la Comunidad de Madrid, se practicaron 445.000 arrestos de ese tipo, según cifras del SUP citadas por la agencia EFE.

Ahora sí, en la Plaza Elíptica dejamos que los empresarios españolitos contraten cada día a sin papeles, en negro. Y en la calle Montera -al lado mismo de la comisaría de Policía- dejamos que las mafias exploten a decenas de mujeres inmigrantes para uso y disfrute de los españolitos. Qué hipócritas somos.

Así que yo les animo, les exhorto, les ruego a los inmigrantes que salgan a la calle. Que se pongan en huelga. Que nos dejen 24 horas sin bares, sin restaurantes, sin limpieza, sin albañiles, sin nadie que cuide a nuestros hijos y a nuestros mayores.   A ver si así nos damos cuenta de lo que nos dan. Que es mucho, muchísimo. Y si no, díganselo a la Seguridad Social.

Nota: Por cierto, un proyecto precioso con y para las empleadas de hogar extranjeras en España: http://abriendomundos.org/

Castro no tiene quien le escriba

Me encanta Cuba. Me encanta la gente de Cuba. Recuerdo una mágica Nochebuena en la Habana, en la que nuestros anfitriones -tras decidir que los españoles no podíamos comer “cochino” en un día tan especial- se pasaron la tarde paseando un pavo gigante de hotel en hotel, buscando un horno para asarlos, pues en su casa el gas se fue de repente -como siempre- y no querían quedar mal con nosotros.

Me encanta su música, su color, sus sonrisas, su acento. Y reconozco que el Ché Guevara es un personaje que me fascina.

Cuba tiene muchas cosas buenas: su escolarización, su medicina, la inmensa cultura de sus personas (ya nos gustaría en España).  Pero hace mucho tiempo que estas virtudes ya no compensan. Las violaciones de los derechos humanos son graves y constantes, y la muerte de Orlando Zapata es la gota que colma el vaso.

El testimonio de su madre, Reina Luisa Tamayo, grabado por una de esas mujeres valientes a las que admiro, Yoani Sánchez, estremece por su fuerza y su denuncia sin miedo. Y a Castro bis no se le ocurre más que culpar al de siempre:  Estados Unidos. Vergonzoso y senil. Estoy en contra del embargo, y me parece admirable que Cuba, cual pequeña aldea gala, haya conseguido resistir al gigante todos estos años, gracias al ingenio, alegría y ron. Pero esto ya no se sostiene.

España, como país cercano y amigo de los cubanos, debe ayudar a poner fin a esta locura. Pero ojo, no cualquier fin. Lo que más temo es un fin del régimen que suponga la entrada brutal del capitalismo salvaje, en el que los cubanos de Miami arrasen la isla, y los que llevan años sufriendo  y resistiendo se conviertan en sus parias. Porque es duro ser pobre en Cuba, pero más duro es ser pobre en un régimen capitalista.

Por cierto, si quereis decirle al gobierno cubano lo que pensais, en su web hay una dirección en la que dejar opiniones: webmaster@one.cu

Chámalle X

Leo en El País: “El PP maquilla su propuesta de cadena perpetua y plantea la “prisión permanente revisable”.

El cambio de denominación tiene truco, of course. La cadena perpetua tal y como la entendemos todos es inconstitucional: el artículo 25.2 establece que “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social…” Es más, este artículo se encuentra en el capítulo segundo, sección primera del Título primero “De los derechos y deberes fundamentales”. Precisamente con el fin de proteger los derechos y las libertades de la ciudadanía, reformar cualquier precepto de este título necesita de un procedimiento especial de reforma: la modificación debe ser aprobada por las dos Cámaras de las Cortes por una mayoría de dos tercios. Si se logra esa mayoria las Cortes de disuelven, se convocan elecciones y las nuevas Cámaras deben aprobarla igualmente por dos tercios. Y después un referéndum popular debería ratificarla.

Así que le cambiamos de nombre, y ya está. Utilizar los eufemismos para saltarse a la torera la -según sus propias palabras- principal “norma de la convivencia” me parece simplemente vergonzoso.

Hace diez años, en su discurso al recoger el Premio Nobel de la Paz, el entonces Presidente de Médicos Sin Fronteras, el Dr. James Orbinski, dijo sabiamente que “Nadie llama a una violación una emergencia ginecológica compleja. Una violación es una violación, así como un genocidio es un genocidio”.

Pues eso. La cadena perpetua es cadena perpetua, la llames como la llames. Y la cadena perpetua, de facto, ya existe en España: 40 años de cárcel me parecen bastante perpetuos.

Pero casi más que la utilización electoralista del PP de este tema me ha dolido saber que Amnistía Internacional es más que tibia en este asunto.


El viaje de Bailo

A nosotros nos subirán la edad de jubilación, pero hay otros que no tendrán jubilación nunca. Os dejo las palabras-testamento de Bailo, que me envía mi compañera Jara desde Senegal. Y no tengo nada más que añadir.

ENTREVISTA A BAILO

Esta entrevista fue hecha en Diciembre de 2005, en la víspera de su viaje a España. Bailo, un joven con físico de deportista, con el rostro irradiando orgullo, medía los riesgos de un viaje que han emprendido muchos jóvenes sin haber vuelto jamás. Pero los que regresan, con el dinero bajo el brazo, hacen que se olviden rápidamente de la tragedia que se vive en Senegal en la actualidad. Bailo nos permitió hacer esta entrevista con la condición de publicarla sólo si moría; cinco meses después de hablar con nosotros, falleció en el mar enfrente de las Islas Canarias, dejando una viuda y dos hijos, con tan sólo 33 años.

¿Por qué quieres irte, sabiendo que no tienes ningún documento que te lo permita?

A nadie le dan los papeles para ir a trabajar a Europa. No hay más solución que irse de forma clandestina, del resto se encargará Dios. Estamos obligados a hacer el viaje por etapas, ya que no tenemos el dinero para hacerlo todo seguido, pero también porque un simple campesino no podrá nunca tener un visado Schengen. Así que no nos queda otra elección, y hay que salir de aquí para poder vivir, así que me iré como el resto.

¿Y por qué irse a España, cuando sabes que hay jóvenes que mueren por el camino y que otros son repatriados nada más llegar a Europa?

En la vida, cada persona tiene su destino, pero nosotros no queremos ser eternamente pobres. Aquí, si nos quedamos, estaremos como nuestros padres, obligados a vivir cultivando la tierra con nuestras propias manos. El ganado, que representaba la riqueza de nuestros antepasados, ya no es rentable. Hay robos diarios que diezman nuestros rebaños, y cuando llega la estación de las lluvias, tenemos que venderlo todo para comprar víveres. Si un miembro de la familia cae enfermo, no le podemos curar; nunca tendremos casas, sólo cabañas de paja. Los que se van, vuelven y compran grandes casas en las ciudades, chalés que antaño eran impensables para un campesino. Hoy en día, muchos jóvenes, y no sólo los campesinos, sueñan con ir a trabajar a Europa. Mira los presidentes de los países africanos: todos envían a sus hijos a Europa, pero a nosotros nos cierran las puertas. Así que tendremos que ir por nuestros propios medios.

Bailo, hay senegaleses que nunca han ido a Europa y sin embargo viven bien

Esa gente, en el futuro, son los que enviarán a sus hijos a Europa, porque ellos sí que tienen los medios para que les den los papeles, y saben que en este país ya no hay dinero. Ellos han tenido suerte. Nosotros no nos vamos porque no amemos a nuestro país, sino porque no conocemos ninguna otra solución para luchar contra la pobreza, y ésta se acentúa cada día. Si yo aquí tuviera la oportunidad de tener una vida mejor, jamás abandonaría mi país pero… quiero intentarlo al menos. Es difícil para mi familia, para mi madre, para mi mujer,… pero voy a intentarlo. Si no funciona, por lo menos sabrán que lo único que pretendía era luchar contra la pobreza. Lo único que pido ahora es que recen por mí. Voy a ir hasta Marruecos, e intentar entrar en España cruzando el mar, parece que es más fácil desde allí. Si muero, no seré el primero, y desde luego no es un suicidio.

¿Qué te gustaría que tus hijos recordaran de ti?

(Reflexiona un largo instante) Me gustaría que sepan que les quiero mucho, que sólo quiero que vivan mejor en nuestro propio país, y que ésta es la razón de mi viaje.

Abdou Diao

La seguridad no existe

Un pasajero es sometido al escáner corporal en el aeropuerto holandés de Schiphol. Foto: AFP / ED VAN OUDENAARDEN

Hay algunas cosas que me encienden particularmente. El tema de la seguridad en los aeropuertos es una de ellas.  Estoy de acuerdo con una serie de medidas razonables (el arco detector de metales, el escaneo de las maletas) pero desde el 11S hemos ido sin duda demasiado lejos, implantando medidas de más que dudosa eficacia y que afectan cada vez más a los derechos de las personas a su intimidad.

Todo empezó en 2002 con el Reglamento con anexo SECRETO (!!)  de la UE que las establecía las medidas. De repente te tocaba meter el champú en botecitos, te quitaban tu botella de agua (que te revendían por 2 Euros más al pasar el control), te obligaban a descalzarte sin saber muy bien por qué.  Muchas personas sufrimos los discriminados cacheos o las órdenes de descalzarnos porque sí. (Anecdotilla: todavía recuerdo el día en el que me encontré con Paula Vázquez pasando delante de mi por el arco de seguridad subida en unas impresionantes botas de tacón. Por supuesto, el arco empezó a pitar, y el guardia de seguridad le pidió que se quitase las botas. Ella le pidió que por favor no le hiciese descalzarse allí delante…y el guardia, babeando, le dijo “No se preocupe, pase, pase”. Por supuesto, y a pesar de no pitar, yo tuve que quitarme los zapatos.)

Como siempre, fueron pocos los valientes se atrevieron a denunciar la situación, entre ellos el entonces eurodiputado Ignasi Guardans, tras un penoso “incidente” en el Prat, y blogs como el de David Raya o el curioso nosinzapatos.com. Final y afortunadamente, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo obligó a la Comisión Europea a rectificar y rehacer el Reglamento.

Y ahora llegan con los escáneres corporales. Primero nos cachean, después nos descalzan, ahora nos desnudan. ¿Qué será lo siguiente? Interceptar tus llamadas de teléfono en los días previos a volar? Hagan lo que hagan, no evitarán los atentados. La seguridad total no existe, y la supuesta seguridad que nos venden tiene un precio demasiado alto: restringir los derechos y las libertades que nos ha costado siglos conseguir.

La última noticia es escandalosa: la policía eslovaca escondió nueve paquetes con explosivos reales en las maletas de ocho pasajeros que se disponían a volar a Dublín, para probar sus medidas de seguridad. Descubrieron 8, pero un pasajero se llevó -sin saberlo- el paquete con explosivos hasta su casa en Irlanda. Es más, al ser informados por la policía eslovaca, la policía irlandesa procedió a detener al inocente pasajero. Vergonzoso.

Ah! Y todo ello mientras en el control de seguridad lo único que necesitas es mostrar tu tarjeta de embarque, sin comprobar tu identidad. Sí, esa tarjeta de embarque de la que puedes imprimir 49 copias en tu ordenador, para hacer entrar en la zona de embarque a 49 personas con 1.000 ml. de líquidos explosivos cada una en botellitas de 100 ml. Eso sí, tras descalzarlas, cachearlas, y escanearlas. Todo muy seguro. En fin.

Manifiesto “En defensa de los derechos en Internet”

Eneko/20minutos.es

Eneko/20minutos.es

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuari@s, profesionales y creador@s de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividadesasociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticasauspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.