Ya están aquí

Ya están aquí

El otro día, al hilo de la formación del nuevo gobierno holandés y el apoyo del ultraderechista y rubio teñido Wilders al mismo, hablábamos de la de la extrema derecha en Europa. Optimista de mi, defendía que en España este tipo de partidos xenófobos todavía no tienen cabida. Eso me pasa por hablar.

Al día siguiente mi amiga Encina me enviaba esta frustrante noticia: arropado por el lider ultraderechista catalán Anglada se presentaba en sociedad un nuevo partido antislámico que competirá en las elecciones al Ayuntamiento de Madrid. Su descerebrado líder es un tal Enrique de Diego que, no os lo perdais, ha escrito un libro con el título “Chueca no es Teherán”. Sí, yo también me pregunto qué contará, pero intuyo que los argumentos de este libro deben ser tan apasionantes como el título del sermón dominical que hace unos meses ví en la puerta de una iglesia evangélica en Mississippi: “Si el hombre desciende del mono, por qué todavía existen los monos?”.

Durante el acto se habló de “españoles bien nacidos” (??) y se escucharon perlas como éstas: “España es un país incomaptible con el Islam, somos cristianos viejos” (más ??). O, como no, “Nos va a tocar a los españoles expulsar a los musulmanes de nuestro país“.

Viendo lo que hay en Europa, creo que deberíamos  hacer algo. Cuando leí el artículo inmediatamente se me vino a la cabeza la Ley de Partidos Políticos aprobada en el año 2002. Asi que me fui a mirarla. Y esto es lo que dice n su artículo 9.2: Un partido político será declarado ilegal cuando su actividad vulnere los principios democráticos, particularmente cuando con la misma persiga deteriorar o destruir el régimen de libertades o imposibilitar o eliminar el sistema democrático, mediante alguna de las siguientes conductas, realizadas de forma reiterada y grave:

  1. Vulnerar sistemáticamente las libertades y derechos fundamentales, promoviendo, justificando o exculpando los atentados contra la vida o la integridad de las personas, o la exclusión o persecución de personas por razón de su ideología, religión o creencias, nacionalidad, raza, sexo u orientación sexual.”

Blanco y en una botella. Como ciudadana feliz de vivir en una democracia, agradecería que los señores fiscales tengan los oídos bien abiertos en los mitines de estos impresentables. Y hagan que se cumpla la ley. No tengan miedo de que les acusen de vulnerar la libertad de expresión, que lo harán. Seremos muchas personas las que les apoyaremos para frenar el ascenso del racismo y la xenofobia. Háganlo, porque después será demasiado tarde. Que se lo digan a Holanda.

Un Comentario

  • Maria on Oct 22, 2010

    Si Irene yo también creo que deberíamos hacer algo y mejor antes de que sea demasiado tarde. Yo vuelvo a mirar atrás a la historia reciente y veo movimientos demasiado similares en los prolegómenos de la segunda guerra mundial a todos estos que se están produciendo ahora, despacio pero incesantemente. No se trata de ser catastrofista (no creo que haya una tercera) sino de aprender, si fuera posible claro, de la historia ya vivida. O habrá que admitir que, finalmente, la Historia es cíclica, se repite sin remedio una y otra vez sin que podamos hacer nada? yo, me niego. La vida dice: si te encuentras una y otra vez con la misma situación, cambia de respuesta. Te lo juro, me lo dijo una noche que estuvimos de vinos ella y yo.
    Saludos
    María.

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