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La novia de la muerte

La semana pasada el prestigioso instituto de investigación para la Paz de Estocolomo (SIPRI) publicaba un informe sobre el comercio internacional de armas entre 2005 y 2009. Pocas sorpresas para los que llevamos años metidos en esto, pero algunos datos curiosos para quien no conozca el tema:

– ¿Los mayores exportadores de armas? 4 de los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad: EEUU, Rusia, Francia y el Reino Unido.

Top 5 de los compradores de armas: China, India, Corea del Sur, los Emiratos Árabes Unidos (!!) y… Grecia. Sí, sí, la misma Grecia a la que hay que rescatar de la crisis ahora. Parece que les gustan los aviones de combate: entre otras cosas se han comprado, entre otras cosas, 26 F-16 estadounidenses y 25 Mirage franceses.

¿Y España? Manteniendo el tipo, sí señor. El SEXTO exportador mundial de armas -en 1996 eramos el 16º. Ya era hora de que estuviésemos en los alto de alguna lista, hombre.

Y los datos del SIPRI sólo incluyen armamento pesado. Si le echasen un vistazo a las armas ligeras y la munición, seríamos aún mejores. De hecho en 2006 tuvimos el honor de ser el primer exportador de munición a África subsahariana.

¿Saben ustedes que una empresa española, con sede en el País Vasco, exporta -con autorización del gobierno- cerca de 10 millones de euros en “cartuchos de caza y tiro deportivo” a Ghana cada año? Me imagino que eso deben ser muchos cartuchos. Los 23 millones de habitantes de Ghana deben ser unos fenómenos cazando.  Eso o alguien cree que somos muy tontos.

Si quieren saber más, el último informe de Amnistía, Fundació per la Pau, Greenpeace e Intermón Oxfam lo cuenta todo, todo.

Promesas

En Holanda el gobierno está a punto de caer ha caído porque un político quiere mantener sus promesas. Tal cual.

Por hacerlo fácil: en Holanda se gobierna siempre en coalición. En las últimas elecciones, como parte del programa del laborista Bos, y después como parte del pacto de gobierno, se incluyó que las tropas holandesas saldrían de Afganistán antes de finales de 2010. Hasta aquí todo muy normal.

Ahora, la OTAN le ha pedido al gobierno holandés que mantenga sus tropas más tiempo. Bos, ahora viceprimer ministro, dice: lo siento, pero prometí a mis votantes que nos iríamos, y debo cumplir con mis promesas. Pero los otros dos partidos que forman la coalición de gobierno quieren mantener las tropas. Por los afganos, por la OTAN, por Holanda. Y acusan a Bos de querer romper el gobierno. Por ser fiel al programa acordado por los tres partidos. Por ser fiel a su promesa. Por cierto, según las encuestas, una mayoría de los holandeses apoya la salida de las tropas de Afganistán.

A mí la situación me parece increíble. ¿A dónde hemos llegado? Pero viendo el telediario me doy cuenta de la cruda realidad: Bos es una excepción. Aquí PP y PSOE, ambos en situación de pleno empleo, se lanzan puñales en el Congreso. Que si tú esto, que si tú lo otro. Y mientras paro. Y mientras los que eran mileuristas son ahora novecentoeuristas gracias a la subida de las retenciones. Y mientras corrupción. Y mientras sube el IVA.

Obama en su libro Dreams from my father habla de los cuatro valores que le inculcó su padrastro cuando era todavía un niño: honestidad, imparcialidad, hablar sin rodeos, y tener un juicio independiente. No digo que Obama sea la panacea. Pero quien encuentre un político en España que cumpla estas características, que me avise, que nos avise a todos.

Por ahora Bos se mantiene firme ha mantenido firme y ha dimitido . Yo espero que aguante, porque eso quiere decir que aún hay esperanza.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido

Ayer hablé de Internet y, por primera vez,  llovieron los comentarios y los meneos. Hoy no voy a hablar de Internet, ni de la Ley Sinde, voy a hablar de una injusticia mucho más brutal que esa. Y ya veremos qué pasa.

Dentro de unos meses, en abril de 2010, se celebrarán en Sudán las primeras elecciones multipartidistas en 24 años. Sí, sí, 24 años. 19 de ellos de cruenta guerra civil entre el norte y el Sur del país que provocó 2 millones de víctimas, y los últimos 5 de frágil “acuerdo de paz”. Y lo entrecomillo porque sólo en 2009, unas 2.500 personas murieron violentamente en el sur del país, y 350.000 tuvieron que huir de sus hogares debido a esa misma violencia.

Primero se murieron en la guerra, y ahora se mueren en la paz. En el sur de Sudán menos de la mitad de la población tiene acceso a agua potable, y las tasas de mortalidad materna se encuentran entre las más altas del mundo. Hay menos de 50 kilómetros de vías asfaltadas en toda la región, que tiene una superficie similar a la de Francia. El 80% de las personas adultas son analfabetas, y uno de cada siete niños muere antes de cumplir los 5 años.  Y todo ello sin un solo comentario ni un solo meneo.

Sé que los números dicen poco. Millones de muertos, cientos de miles de desplazados…¿y qué? Por eso quiero que les veáis las caras. Las caras de Hatra, o de Yazia, o de Netifa, o de tantas otras mujeres valientes que han decidido sobrevivir al olvido. Personas que en este momento sólo aspiran a comida, agua y un techo porque, como dice mi compañero Giacomo en el vídeo, “la educación es una necesidad ya demasiado sofisticada“.

Ya, sí, pero… ¿qué puedo hacer yo? Mucho. Informarte. Ayudar. Comentar. O darle la vuelta al mundo.

Porque todos sabemos qué suelen traer las elecciones en los países frágiles: más violencia. Y eso es precisamente lo que debemos impedir.

VIDEO: Sur de Sudán, una paz incierta