Gota a gota

Gota a gota

Photo by Ahmad Hammoud via Flickr (Creative Commons)

No voy a disculparme. Llevo varias semanas enganchada a Twitter en todos mis minutos libres, que han sido pocos. He estado completamente abducida por las revoluciones en Túnez, en Egipto, en Sudán, en Yemen… y tengo que agradecerle a @Dima_Khatib, @ArabRevolution , @AJEnglish y a tantos otros haberme tenido informada segundo a segundo de lo que estaba pasando, de lo que está pasando. Me apasionan las revoluciones, y ahora Twitter me apasiona también.

Pero hoy no quiero hablar de Twitter. Quiero hablar de unas gotas.

La primera gota se llama Mohamed, Mohamed Bouazizi. No era un líder sindical, no era un líder político, no era un guerrillero, ni un gurú religioso. Mohamed era un joven informático en paro de 26 años que vendía verduras para sobrevivir. Una persona nomás, como tú y como yo. Pero más desesperado, y más valiente. La llama que encendió Túnez, dice El País. La gota que colmó el vaso, digo yo.

Mohamed se quemó a lo bonzo e hizo rebosar el vaso, un vaso lleno de represión, de pobreza, de hartazgo, de abuso. No de presidentes, porque Túnez solo ha tenido dos en los últimos 55 años. Y yo que pensaba que el récord lo tenía Don Manuel en Galicia.

Pero hay más gotas: Khaled Mohammed Said, un empresario egipcio de 28 años a quien dos policías de paisano mataron el pasado 6 de junio, supuestamente para evitar que difundiese un vídeo en el que varios policías se repartían un alijo de drogas. Amnistía denunció el caso y el grupo  de Facebook “Todos somos Khaled Said” ya tiene más de 600.000 miembros.

Y Asma Mahfouz, con su vlog llamando a la movilización en la plaza Tahrir el 25 de Enero.  O Mohamed Abdel Rahman, el estudiante sudanés que murió en los enfrentamientos con la policíaen Jartum. Y podría seguir, y seguir, y seguir, y llenar este blog y otros 1.000 más con los nombres de las personas valientes que se han cansado de la desigualdad, de la pobreza, de la tiranía.

Los pesados de las ONGs llevamos años diciendo que las personas pueden cambiar el mundo, comentario que suele ser recibido con una sonrisilla irónica por nuestros padres, madres, amigos y otros incrédulos interlocutores. Pero parece que teníamos razón.

Os dejo con mi nueva ídolo, recién llegada a mi lista de mujeres valientes: Nawal El-Saadawi, egipcia, 80 tacos. “Yo no me voy a casa. (…) Tienen una estrategia, la de asustarnos, matarnos de hambre (…) Por favor, tenemos que seguir”.

httpv://www.youtube.com/watch?v=ZM1scxpmbWQ

Mohamed Bouazizi

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